Referéndum revocatorio El presidente Evo Morales, que propuso o secundó el planteamiento del referéndum revocatorio, anunció que propondrá al Congreso Nacional que las causales para aplicarlo serían la violación a los derechos humanos, la corrupción y el incumplimiento.
En los últimos días, se ha expuesto la conveniencia de establecer en el régimen legal del país la aplicación del referéndum revocatorio, en el caso de que las autoridades que sean elegidas por el voto popular, incluyendo al mismo Presidente de la República, incurran en algunas causales de sanción. Acerca de ello, unos han sostenido que la iniciativa podría tener viabilidad legal, pero otros se han opuesto, porque existirían argumentos suficientes para no llegar a este extremo.
En el país hay una acentuada tendencia a aplicar innovaciones en el campo político. Si fueran en el de la creación de nuevos recursos productivos o generadores de riqueza serían excelentes por los beneficios que podrían tener, pero esto no sucede.
En todo caso, cuando sólo se trata de temas políticos, lo mejor sería que se imponga la cautela. Viejas naciones prefieren ser conservadoras en materia tan sensible, porque consideran que lo importante no es tanto aplicar lo nuevo, como ser más bien celosos cumplidores de la legislación ya existente, que, por lo general, es producto más de la experiencia y de la sabiduría que de las innovaciones.
Acerca de la posibilidad de implantar los referéndums revocatorios, por simple voluntad popular, parece ser más una aventura que una forma sensata de conducir al país. En particular, ahora es fácil que se pretenda recurrir al referéndum revocatorio por simples disputas políticas, antes que por razonamientos que sirvan mejor al interés nacional y hagan honor a la majestad de la justicia.
Los bolivianos han convenido desde el inicio de la República en que la elección de una autoridad en las urnas tiene que ser respetada hasta que se cumpla el plazo de su mandato. ¿Por qué ahora surge la propuesta de que el mandato revocatorio puede ser la salida ideal para resolver los conflictos actuales, los derivados y los posteriores?
En las circunstancias actuales, la primera y más grave repercusión que puede tener el referéndum revocatorio es el daño que se inferiría a la estabilidad e institucionalidad del país. Precisamente, una de las peores causales para que Bolivia padezca de atraso y pobreza es la inestabilidad. El afán de cambio, sea por ambiciones personales o partidarios, dio lugar a los constantes golpes de Estado que tanto daño han causado al desarrollo y prestigio nacionales.
En cambio, los países vecinos, que prefirieron resguardar su estabilidad a dar paso a sus enconos y divergencias, han tenido oportunidad de tener un desarrollo más acelerado.
Una muestra, que puede calificársela de menor, pero que ha sido ampliamente ejemplarizadora, para tener una idea de lo que implica crear inestabilidad en los puestos electivos, ha sido la aplicación del famoso “voto de consulta constructiva” en los municipios, que poco menos que ha desquiciado al poder comunal en el país.
El presidente Evo Morales, que propuso o secundó el planteamiento del referéndum revocatorio, anunció que propondrá al Congreso Nacional que las causales para aplicarlo serían la violación a los derechos humanos, la corrupción y el incumplimiento de las promesas electorales. Los prefectos, aludidos de la propuesta, aceptaron la misma.
Los líderes en el país, en evidencia están buscando salidas a la crisis política actual, sin embargo no toman nota de aquello de que el remedio puede resultar peor que la enfermedad.