La Aduana Nacional interceptó el domingo en la localidad de Abapó (provincia Cordillera del departamento de Santa Cruz) dos camiones del Ejército que transportaban aproximadamente 300 jabas (15.000 paquetes) de cigarrillos de contrabando de procedencia paraguaya.
Juan Albarracín, comandante del Control Operativo Aduanero (COA), informó que en las primeras declaraciones realizadas por los conductores de los camiones, “éstos indican que los habrían contratado en Santa Cruz para cargar esa mercancía con destino a Camiri y, que de esta localidad, se tenían que dirigir a Santa Cruz”. Añadió que los conductores, ambos personal administrativo del Ejército, “indicaron que habrían actuado por iniciativa propia”.
El Comando General del Ejército determinó ayer dar de baja y poner a disposición de la justicia ordinaria a los empleados civiles Zenón Zacarías Cori Mamani y Macario Quispe Quispe.
Los empleados civiles fueron detenidos por el COA cuando intentaban internar 300 jabas de cigarrillo de contrabando a Santa Cruz en dos vehículos militares.
El comunicado del Ejército señala que los camiones con placa EBC-365 y 1537-ABA habían efectuado labor social institucional al colaborar con el traslado de enseres del Personal de Cuadros a la localidad de Camiri y la ciudad de Santa Cruz.
“Tras haber cumplido esta misión, de manera arbitraria los choferes dispusieron por cuenta propia ambos vehículos de propiedad del Ejército”, añade.
Indica que el Comando General del Ejército “deslinda cualquier responsabilidad sobre el cargamento que llevaban los dos vehículos cuando fueron detenidos, cuya propiedad se presume, de acuerdo con las investigaciones iniciales, es de René Cáceres García, quien se encuentra también detenido en dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC)”.
La Aduana explica que la mercancía decomisada es sometida actualmente a proceso penal aduanero por el delito de contrabando, bajo dirección del Fiscal en la investigación penal y procesada en juicio por el tribunal o juez de Sentencia.