En su informe de gestión, el presidente Evo Morales reveló que existen irregularidades en algunas empresas capitalizadas y anunció que si éstas no cumplen con las normas o con sus compromisos, volverán a manos del Estado.
"Tengo información de que empresas capitalizadas estarían cometiendo irregularidades de inversión o de administración. Si algunas empresas no cumplieron con el contrato de capitalización, volverán a manos del Estado boliviano", amenazó Morales, aunque no dio datos precisos de las empresas que estarían incumpliendo.
A la fecha sólo las empresas petroleras están siendo auditadas. En el mismo tema de hidrocarburos, Morales pidió apoyo al Poder Legislativo para poder fortalecer la fiscalización estatal y completar la nacionalización de este sector.
El Estado, incluyendo Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y el Ministerio de Hidrocarburos, no cuentan con recursos humanos para fiscalizar la actividad petrolera, señaló el presidente Morales Ayma.
"En el pasado, el control prácticamente era inexistente", añadió el Jefe de Estado, quien explicó que en los contratos de riesgo compartido la fiscalización estatal al área petrolera se limitaba a la "medición y volumen de producción para el pago de regalías".
Reconociendo estas limitaciones, el Mandatario señaló que "la verdadera nacionalización será con la fiscalización".
Por otra parte, el presidente Morales recordó que aún está pendiente el lograr la participación mayoritaria en las empresas petroleras capitalizadas.
"Algo que está parado y todavía no se controla es el 50 por ciento más uno de las acciones en las tres capitalizadas. En Andina y Chaco todavía se debe comprar el 2 por ciento y en Transredes el 14 por ciento”, subrayó el Mandatario ante el Congreso de la República.