Las exportaciones, motivo de alborozo Existe un antecedente muy alentador. Las exportaciones bolivianas crecieron en 441% entre 1990 y 2006, lo que significa que esta tendencia histórica se mantendrá, pues en 10 años las exportaciones han demostrado que están en el camino correcto.
El desaliento y el escepticismo suelen ser estados de ánimo dominantes entre los bolivianos. Hasta podría decirse que han sido los sentimientos que más les han acompañado. Las derrotas y las frustraciones fueron superiores a las victorias y las satisfacciones obtenidas.
Esta vez sí tenemos algo de qué sentirnos alborozados y hasta optimistas. El comportamiento de la economía en el 2006 ha sido excepcionalmente bueno, al punto en que muchos se animaron a hablar de bonanza.
El punto culminante de este éxito fueron las exportaciones. Por primera vez, Bolivia ha exportado el año pasado 4.069 millones de dólares, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Habrá que recordar que cuando en 1980 logramos exportar 1.000 millones de dólares, el regocijo fue general. Ahora que hemos llegado a más de 4.000 millones se presta a que celebremos el acontecimiento como algo que nos estimula y que puede ser promisorio para alcanzar nuevos éxitos.
Es evidente que este logro se consiguió porque hubo una mayor demanda en el mercado internacional, lo que estuvo acompañado de un aumento en los precios. Algunos dicen que este es un fenómeno momentáneo, pero no toman en cuenta que China e India, junto con Estados Unidos, son las locomotoras de este proceso. Los dos primeros son países superpoblados y que, en gran medida, apenas están empezando a resolver sus problemas de atraso milenario.
Les queda mucho por seguir avanzando, de manera que continuarán siendo los mercados más ávidos de la producción internacional. A ello se añade que se han convertido en países exportadores, con la pretensión de constituirse en las potencias económicas del futuro.
Existe, asimismo, un antecedente muy alentador. Las exportaciones bolivianas crecieron en 441 por ciento entre 1990 y 2006, lo que significa que esta tendencia histórica se mantendrá, pues en 10 años las exportaciones han demostrado que están en el camino correcto.
En 1990 las exportaciones del país eran de sólo 923 millones de dólares, en 1991 cayeron a los 851 millones y la situación fue peor entre los años 1992 y 1993, en que las exportaciones descendieron a 741 y 786 millones de dólares. El salto empezó a darse en 1996, cuando se subió a 1.215 millones y de ahí para adelante la curva pasó a ser ascendente, por la venta de gas natural, producto de la capitalización.
El ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas, informó que por la venta de gas a la Argentina —27,7 millones de metros cúbicos por día— se percibirá en 20 años el monto de 32.500 millones, a lo que habrá que agregar 7.900 millones por el petróleo asociado al gas, 5.400 millones por la Planta de Extracción de Licuables (GLP y gasolinas) y 4.000 millones por la industrialización del gas etano. En total, en 20 años se recibirán 49.800 millones de dólares.
A estas perspectivas habrá que agregar que la minería, que en el 2006 llegó casi a los 800 millones, a partir de fin de año tendrá un notable incremento con la puesta en marcha de los complejos de San Cristóbal y San Bartolomé, en tanto que en el sector agropecuario hay mucho afán por producir y exportar. Ahora, lo que hay que planificar acertadamente es el gasto para acelerar el progreso del país y de los bolivianos.