Transierra mejora la vida en el Chaco La empresa que transporta gas hacia Brasil destinó $us 4 millones para apoyar a más de 30 comunidades indígenas y a seis municipios de la zona por donde pasa su gasoducto, el Gasyrg.
Vanesa Rojas es una niña guaraní de la comunidad de Timboysito (en el Chaco boliviano). Hace poco utilizaba un mechero para hacer sus tareas durante la noche, hoy tiene luz en su casa y puede leer sus libros a toda hora.
Familias de la comunidad de Isipotindi que se habían acostumbrado a la sequedad del Chaco, hoy cuentan con agua potable para lavar sus alimentos y disfrutar de confortables baños a manera de combatir las altas temperaturas que caracterizan a esta región del jirón patrio.
Estos son dos ejemplos del apoyo que da la empresa de transporte de gas Transierra a las comunidades guaranís, weenhayek y a los municipios que se encuentran a lo largo de los 432 kilómetros por donde pasa su gasoducto, el Gasyrg. Es una forma de compensación por el impacto social y ambiental que tuvo la construcción del gasoducto, y como parte de la responsabilidad social de esta empresa que lleva el gas natural del sur boliviano hacia el mercado brasileño.
Transierra invirtió cerca de cuatro millones de dólares para coadyuvar al desarrollo productivo, programas de educación y de salud de más de 30 comunidades en el Chaco (cruceño, chuquisaqueño y tarijeño) y beneficiar a 30 mil familias. Ahora tiene planificada una inversión, de largo plazo, de 14 millones de dólares más, para el período de 20 años que durará su licencia de operación.
El responsable de relaciones comunitarias de Transierra, Rafael Chávez, explica que las beneficiadas son ocho capitanías de los municipios de Yacuiba, Villamontes, Macharetí, Boyuibe, Charagua y Cabezas.
El apoyo se traduce en la construcción de infraestructura, mini hospitales, postas sanitarias, colegios, centros de acopio, agua potable, energía eléctrica, mercados campesinos y fomento a la actividad agrícola y ganadera de la región. También el apoyo de Transierra sirve como contraparte para que los municipios logren mayores recursos de las prefecturas, señala Chávez.
Curiosidades y la vida del Gran Chaco
En el recorrido que hizo La Razón por la región del Gran Chaco, para conocer la actividad social que realiza la empresa Transierra, se observa muchas particularidades. La más llamativa es la aglomeración de vacas o chivos en medio de la carretera, que obstaculizan el normal tránsito de los vehículos por la ruta Abapó-Camiri-Villamontes-Yacuiba.
Las comunidades de esta región están pobladas principalmente por indígenas guaranís, matacos y weenhayec, quienes se dedican prioritariamente a la agricultura, a producir maíz, maní, sorgo, soya y en ocasiones cítricos. Otra de las actividades productivas es la pesca y principalmente la ganadería, con la cría de ganado vacuno, porcino y caprino.
Algo que llama la atención es que su pobladores, a pesar de pertenecer a culturas indígenas, llevan apellidos latinos, como Rojas, Hoyos, Ruiz, entre otros.
La gente de estas comunidades se beneficia de la energía eléctrica, a pesar de vivir precariamente se compra televisores, y como en el lugar no hay señal los usan con DVD.
El Gasyrg puede trasladar una mayor cantidad de gas
Oportunidad • Transierra espera que Brasil confirme que quiere comprar más gas. Si Brasil confirma la necesidad de comprar 15 millones de metros cúbicos diarios (MMmcd) de gas adicionales a los 30 MMmcd convenidos actualmente con Bolivia, el gasoducto Yacuiba Río Grande (Gasyrg), de la empresa Transierra, tiene la capacidad como para transportar mayores volúmenes de gas y está lista para este nuevo desafío, aseguró el gerente Comercial de la compañía, Jorge Boland.
Indicó que si la demanda brasileña aumenta y se oficializa su requerimiento, a Transierra le interesa adjudicarse el transporte de este energético, para trasladar el gas desde los campos gasíferos del sur (Tarija) hasta el gasoducto Bolivia-Brasil, que es por donde llega hasta Sao Paulo.
Recordó que a la fecha, el Gasyrg lleva 17,6 MMmcd del gas, extraído de los campos de San Alberto y San Antonio, destinado a Brasil. Adelantó que con una inversión cercana a los 100 millones de dólares, la empresa puede instalar tres nuevas plantas de compresión (en Buenavista, Parapetí y Huoche), que se sumarían a la actual de Villamontes. De esta forma se subiría su capacidad hasta 34 MMmcd de gas. Así se podría cumplir con los 45 MMmcd que Brasil podría demandar en el futuro.
El gasoducto de Transierra es de 32 pulgadas y tiene una extensión de 432 kilómetros, parte desde Yacuiba y llega a Río Grande, a la estación de compresión, donde se conecta con el gasoducto Bolivia-Brasil (GTB) que actualmente exporta un promedio de 26 MMmcd al vecino país. Transierra quiere consolidarse como una empresa de transporte de hidrocarburos, por lo que también proyecta transportar líquidos, subrayó Boland.