Cruceños temen que la “ruptura de hoy” dé paso a la confrontación TRANSFORMACIÓN • El Gobierno dice que no es excluyente y que los que se oponen a los cambios son los que están exacerbando las diferencias. Analistas y dirigentes cruceños critican al Ejecutivo por la actual situación.
La desconfianza y los discursos agresivos han provocado una enorme distancia en la relación entre el Poder Ejecutivo y los líderes de Santa Cruz, al punto que algunos dirigentes cruceños creen que la política del presidente Evo Morales podría provocar una nueva confrontación.
De hecho, en la semana que concluye se ha comentado que bolivianos nacidos en Santa Cruz dejaron el gobierno del presidente Morales: Salvador Ric, ex ministro de Servicios y Obras Públicas; y Juan Carlos Ortiz, ex presidente de YPFB.
Para el analista Juan Carlos Urenda, “no debería haber la idea de una ruptura entre un gobierno nacional y un departamento, pero en los hechos se lo percibe”.
En este caso, “el Gobierno es el que siente que Santa Cruz es adversa y es porque el presidente Evo Morales tiene una política con contenido racial muy fuerte”, sostiene.
Freddy Soruco, ex comandante de la Policía departamental y candidato a constituyente, señaló que los factores de “racismo” podrían terminar “llevando a los bolivianos a una guerra civil”.
El tema central de las discrepancias, según Soruco, se debe a que la población, especialmente la clase media, “la gente que trabajó por muchos años sin apoyo del Estado” se siente amenazada por el Gobierno. “Con los anuncios de redistribución de la riqueza la gente ve amenazados sus bienes”. Entonces, dijo, la única forma de organizarse son los comités cívicos. “Primero por departamentos, por provincias y por clases sociales. Ojalá nunca lleguemos a eso”, señala.
Sin embargo, el senador Antonio Peredo dice que el Ejecutivo ha reiterado en varias oportunidades que la propiedad privada que cumple una función económica y social será respetada. “Que el Gobierno le va a quitar a alguien un auto si tiene dos o un departamento si tiene dos, es parte de una campaña mediática de la gente que no está de acuerdo con el proceso de cambio para crear susceptibilidades”.
Según varios entrevistados, los problemas que distancian a Santa Cruz y al Gobierno están relacionados con la seguridad jurídica en el tema tierras, el respeto al referéndum por las autonomías departamentales y el respeto a los dos tercios en la Constituyente para la aprobación de la nueva Constitución.
Desde el punto de vista del presidente del Comité Cívico de Santa Cruz, Germán Antelo, “lamentablemente el Gobierno ha implementado una política que sólo beneficia a algunos sectores de la sociedad” y que son afines al proceder político del MAS.
“Por eso la gente está moleta porque los beneficios tampoco les llega aunque obra en nombre de ellos”, critica.
Para resolver esta situación, Antelo sostiene que el Ejecutivo tiene la “obligación de llevar adelante políticas más participativas y construir puentes de acercamiento”.
Para Urenda, el Gobierno alienta la confrontación y la “formación de ponchos rojos y aplaude grupos armados irregulares”. Sin embargo, dijo que Santa Cruz no piensa ni tiene en planes la confrontación. Aunque este hecho podría darse si se ven amenazados. “Aquí no hay ponchos blancos armados”, porque si los hubiera “para el Gobierno sería una señal de racismo, separatismo. Pero que lo hagan los aymaras parece estar bien”.
Para el asambleísta del MAS Carlos Romero, la ausencia del Estado en Santa Cruz ha exacerbado el sentimiento regional.
Romero opina que los grupos de poder aprovechan el escenario para generar la confrontación.
Añade que actualmente no existe una ruptura, sino una fisura entre sectores de la representación política de Santa y el Gobierno y donde el problema central es “de comunicación”, de “insuficiente diálogo”, al margen de los intereses estratégicos. En ese contexto, el Presidente tiene un delegado para Santa Cruz.
“Santa Cruz se siente discriminada y amenaza con los anuncios del Gobierno que podrían llevar a la confrontación”, Freddy Soruco.
El Delegado Presidencial ve racismo
El presidente Evo Morales confió a Hugo Salvatierra, ex ministro de Desarrollo Rural y fundador del MAS, la tarea de vincular al Gobierno con Santa Cruz, con el objetivo de “terminar con el racismo e incorporar a la región al proceso de transformaciones”.
“Tengo una misión muy grande y muy significativa. Por un lado hacer que Santa Cruz se incorpore al proceso de cambio y por otro terminar con el racismo y la discriminación”, señaló Hugo Salvatierra.
Dijo que ejecutará acciones para cumplir con los movimientos sociales para contribuir a la reducción del racismo, la discriminación y el colonialismo; así, Santa Cruz será parte de la unidad, afirmó.
Los temas que provocan distanciamiento
Autonomía
Santa Cruz
Propuesta • Santa Cruz y los departamentos en los que ganó el SÍ a las autonomías exigen que la Asamblea dé paso a una Constitución Política que norme el proceso de las autonomías departamentales.
Gobierno
Propuesta • El Gobierno acepta la aplicación de las autonomías, pero propone se profundice y alcance a los municipios e incluso los pueblos indígenas; relativiza el proceso en los departamentos.
Dos tercios
Santa Cruz
Propuesta • Santa Cruz y los departamentos cuyos prefectos no son militantes del MAS exigen que la aprobación del nuevo texto constitucional en la Asamblea Constituyente se haga por dos tercios de votos.
Gobierno
Propuesta • El Gobierno propuso la aprobación del texto constitucional por dos tercios hasta el mes de julio y los artículos que no merezcan apoyo serán llevados a un referéndum donde el voto defina el futuro.
Tierras
Santa Cruz
Preocupación • Los cruceños temen el avasallamiento de sus propiedades. No están de acuerdo con la distribución de tierras sólo de manera comunitaria. Esperan la reglamentación de la nueva ley de tierras.
Gobierno
Garantía • El Presidente garantizó el respeto de la propiedad privada que cumple la Función Económica Social. La distribución de las tierras fiscales sólo será a comunidades indígenas y campesinas.