Encarnizada batalla en Irak En una batalla encarnizada, las fuerzas de Bagdad habrían impedido el ataque a la ciudad sagrada de Nayaf en un día sagrado para los chiítas. Se informó que al menos 200 personas murieron en una jornada violenta.
El Ejército iraquí informó ayer que mató al cabecilla de una secta fuertemente armada de chiís mesiánicos llamada Soldados Celestiales, en un encarnizado combate para frustrar un intento de atacar la ciudad sagrada de Nayaf en el día más santo del calendario chií.
Tres hombres armados fueron capturados en Nayaf, dijeron altos oficiales de seguridad a la AP, y añadieron que éstos habían alquilado un cuarto de hotel frente a la oficina del líder espiritual chií, el gran ayatolá Ali al-Sistani, con la intención de atacarla.
Los oficiales, que hablaron con la condición de no ser identificados, también dijeron que hombres armados montaron carpas en los campos en torno a la zona, 160 kilómetros al sur de Bagdad.
Dijeron que los milicianos tenían unos panfletos titulados Qadi al-Samaa (Juez Celestial), y pensaban lanzar su ataque por la noche al comenzar la Ashura, la conmemoración de la muerte en el siglo VII del imán Hussein, nieto del profeta Mahoma.
El mando estadounidense dijo ayer que fuerzas de seguridad iraquíes fueron despachadas a la zona el domingo al recibir el informe de que milicianos se mezclaban con los peregrinos cuando se dirigían a la Ashura.
Dijo que se llamó a la fuerza aérea cuando los iraquíes enfrentaron una resistencia encarnizada y que fuerzas terrestres estadounidenses intervinieron tras el derribamiento de un helicóptero, que causó la muerte de dos soldados de EEUU.
Aviones estadounidenses y británicos arrojaron bombas de 250 kilos sobre las posiciones de los milicianos, pero según el presidente estadounidense, George W. Bush, la batalla era un indicio de que las fuerzas iraquíes empezaban a tomar el control.
"Mi primera reacción ante este informe desde el campo de batalla es que los iraquíes empiezan a demostrarme algo", dijo George W. Bush a la radio NPR.
En el combate intervinieron más de 200 milicianos con armas cortas, lanzagranadas y granadas de mano, y más de 100 milicianos fueron capturados, dijo el mando estadounidense, sin dar cifras de bajas. Funcionarios de defensa iraquíes dijeron que los milicianos sufrieron 200 muertos, 60 heridos y 120 capturados.
Los rebeldes fueron identificados como miembros de una secta cuyo presunto jefe afirmaba ser el representante del Mahdi, es decir, "el redentor" que según la escatología islámica esperan los musulmanes.
Según la Policía de Nayaf, el "jefe espiritual" que pretendía ser el representante del Mahdi fue identificado como Ahmed Ibn al Hassan —alias Al Yamani—, un chiíta de 40 años. Bagdad, AP-AFP