Ni los policías se salvan del abandono El cableado dentro de la cárcel es precario. Muchos de los reos no tienen dónde dormir, otros pagan un alquiler o compran sus cuartos. Régimen Penitenciario dice que se construirá un nuevo centro en Río Abajo.
Cuando pueden, los reclusos de San Pedro mejoran las condiciones del penal con sus recursos. Los policías tienen ambientes sin las condiciones mínimas.
Para comer, los policías que trabajan en el penal de San Pedro, en La Paz, tendrían que taparse la nariz, pero no lo hacen. Es que al comedor llega el olor a orín desde uno de los desagües.
Tres mesas y un largo banco conforman el comedor, ubicado en un callejón, de esa cárcel. Ayer, cinco policías comían sentados, y otros tres lo hacían de pie.
Varios efectivos almorzaban en el dormitorio, sentados sobre colchones de esponja, donde duermen (sin frazadas) cuando no llueve, porque cuando hay precipitaciones, las goteras provocan que ellos escapen a otro sitio.
Ayer, La Razón visitó el penal de San Pedro. Policías e internos reclamaron por el abandono en el que se encuentra ese lugar.
Por ejemplo, en el sector Chonchocorito, los internos mostraron cómo viven. Varios de los cuartos, donde apenas entraba una cama de una plaza, tenían humedad en las paredes y goteras en los techos. “Nosotros hemos pintado y refaccionado este lugar, Régimen Interior no nos ha dado ni un clavo”, dijo Óscar Colodro, presidente de los artesanos del penal.
Otro de los internos de ese sector contó que a veces les pasa electricidad cuando tocan la puerta de la ducha o cuando se suben al techo que está en mal estado.
En el sector Grulla habían dos reos castigados. Ellos dormían sobre payasas (colchones de paja) en el piso y con unas dos frazadas. Ahí no hay baños ni duchas.
En la subsección 1º de Mayo hay varios cuartos, todos pequeños y en mal estado, según comentaron los internos. Dos a los que ingresó este medio tenían humedad en las paredes. En uno había dos payasas, pero dormían cinco personas y cada una pagaba un alquiler mensual de Bs 70.
En otro cuarto más amplio dormían “los que pueden”. En vez de colchón varios internos tenían sólo frazadas sobre el piso.
Los reos de ese sector pidieron ayuda de escobas e instrumentos de aseo, además de focos, pues hay poca luz.
En la Cocina, otro sector, duermen y preparan los alimentos. Ahí están los reos que no tienen para pagar un alquiler y menos para comprar un cuarto, que vale entre $us 170 y 500. 18 personas durmieron el martes. La cocina, según los que preparan los alimentos, tiene fugas y uno de los quemadores está roto.
En el Palmar hay dos duchas y cinco letrinas para 200 personas. Ahí cayó un muro que sostenía un cuarto donde duermen 10 internos, según el delegado de esa sección, Adam Zambrana.
El muro destrozó un baño que fue refaccionado por los internos, pero hay temor de que el cuarto ceda, pues tiene rajaduras.
Otro problema es el cableado que tiene una instalación precaria y riesgosa, pues contaron que los cables se recalientan cuando se utilizan las hornillas eléctricas.
El director nacional de Régimen Penitenciario, Ramiro Llanos, reconoció que la alimentación en el penal “es mala”, y que los internos son los que realizan el mantenimiento del mismo. “Esto ha sucedido y sigue sucediendo. ...Este año comenzará a cambiar”. Indicó que una vez aprobado el presupuesto 2007 para su Dirección habrá mejoras. Sin embargo, comentó que se trata de una cárcel de 111 años... “hay que destruir y construir otra. Hay que despoblar las cárceles”. Anunció que se busca un terreno en Río Abajo (sur de La Paz) para construir una cárcel nueva que tendría capacidad para 300 internos y estaría clasificada en un centro para jóvenes, otro para detenidos preventivos y otro para sentenciados.
Contó que el año pasado se techó todo el penal, pero habían secciones que no tenían nuevas calaminas. Dijo que los policías no querían que se teche su dormitorio. Ellos lo negaron.
Sobre la alimentación, llegó una denuncia que señalaba que se les daba menos de lo que le correspondía a cada reo —el prediario por cada interno es de Bs 3,50—. Sin embargo, tanto Llanos como el gobernador de San Pedro, coronel Manuel Guzmán, indicaron que la fiscalización la realizan los delegados de cada sección. Se consultó con algunos y sólo pidieron un incremento del prediario a cinco bolivianos.
Llanos también anunció que cada penal tendrá un administrador que se encargará de los temas de infraestructura.
Guzmán contó que la capacidad del recinto es para 350 internos, pero que ahí están actualmente casi 1.500. Informó que el año pasado, con ayuda de reos y personas ajenas al penal, se repararon los baños de los policías y se construyó uno con ducha para las mujeres.
Aseguró que no se cambiaron los techos de las diferentes secciones y dijo que los arreglos en el penal de San Pedro los hacen los propios internos.
“Hay que destruir y construir otra. Hay que despoblar las cárceles”. Ramiro Llanos, director de Régimen Penitenciario.
Kieffer se encuentra en Posta
Fernando Kieffer, ex ministro de Defensa, que se encuentra con detención preventiva en el penal de San Pedro desde el 11 de enero, pasó desde hace una semana de la sección Pinos a la Posta.
Según el director de Régimen Interior, Ramiro Llanos, se habría presentado un rechazo por parte de los internos del penal a su estadía en la sección Pinos.
Fuentes del penal incluso señalaron que hubo amenazas de muerte. Un delegado (interno) de otra sección comentó que no lo quieren “por ser rico”.
El fiscal asignado al caso, William Alave, indicó que el martes la defensa de Kieffer presentó un memorial a la Fiscalía solicitando el cambio de su detención preventiva por la domiciliaria. Dijo que se analiza la respuesta, misma que se dará a conocer mañana. La defensa presentó informes médicos del ex ministro.