El cardenal Julio Terrazas expresó ayer su pesar por las familias afectadas por las lluvias y las inundaciones, también por el surgimiento de un nuevo punto de conflicto en Camiri, que dejó como saldo varios heridos.
Que se acaben los discursos de muerte y de confrontación y que prevalezca la serenidad para encaminar el diálogo, fue la invocación. "Hubiéramos deseado que no se aumenten las heridas entre los bolivianos, lastimosamente creo que no estamos tomando en serio, que la sangre, aun la poca sangre que se pueda derramar, no es absolutamente necesaria para llegar a entenderse como hermanos, para llegar a solucionar los problemas del país. Qué hermoso sería se respetaran los compromisos y las leyes para evitar cualquier conflicto de confianza", dijo. Pero qué hermoso también sería que quienes están heridos por las injusticias aportaran con aquello que es propio del pueblo, agregó. Santa Cruz, ANF