Esta mañana el gobierno de Evo Morales nacionalizó y militarizó la empresa fundidora Vinto, en Oruro, mediante decreto leído por el ministro de Defensa, Walker San Miguel en la misma planta.
En su artículo único, el decreto que lleva el nombre del dirigente minero Federico Escóbar señala:
"Se revierte al dominio de Estado boliviano el complejo metalúrgico de Vinto con todos sus activos actuales, disponiendo que la Empresa Metalúrgica Vinto asuma de inmediato el control administrativo, técnico, jurídico y financiero de acuerdo al artículo 77 del decreto 28631. La empresa Metalúrgica Vinto dispondrá las auditorías financieras, técnicas y jurídicas que determinen las responsabilidades de ley. El Ministro de Minería queda encargado de la ejecución del presente decreto de Minería".
Posteriormente, Francisco Infantes fue posesionado como gerente de la nueva empresa Nacional de Fundiciones Vinto y se garantizó la estabilidad laboral en la empresa, pero no se habló de una compensación a la empresa Glencore.
El presidente Morales recalcó que este es un día histórico para la minería y para el país y dijo que la acción tomada es en cumplimiento del "mandato del pueblo boliviano de recuperar los recursos naturales en manos de empresas extranjeras".
El Mandatario destacó la lucha de mineros, intelectuales y ex gobernantes por desarrollar la minería y lograr producir metales refinados en el país a través de la fundidora Vinto.
También dijo que las acciones del gobierno "para dignificar" al país no afectan la relación con los organismos internacionales.
"Me asustaba cuando los analistas decían que Bolivia es inviable, eso me daba miedo, pero es inviable si se saquea los recursos naturales, algunas familias quieren a los trabajadores al pueblo para saquear y quieren al estado solo para robar y eso ha terminado", aseguró Morales.
De acuerdo a un despacho de la AFP, el gobierno del socialista Evo Morales tomó esta mañana por la fuerza el control de la empresa fundidora de minerales, administrada por la filial suiza Glencore, tras un operativo militar en la planta de esta empresa, ubicada en la provincia de Oruro.
La agencia de noticias constató que unos 200 militares acantonados en este minero departamento boliviano ingresaron a Vinto por la fuerza, frente a una débil resistencia que efectuaron los trabajadores, quienes esperaban conocer el decreto de nacionalización.
Hasta la planta metalúrgica llegaron mineros de Huanuni y campesinos e indígenas de varias provincias de Oruro y La Paz.
El jueves, el presidente Morales anunció su determinación de nacionalizar la fundidora, ubicada a 380 kilómetros al sur de La Paz porque considera que el proceso de privatización del año 1999, por 14 millones de dólares, fue irregular. Al igual que el traspaso de las accione a la Comsur, primero, y a la Glencore en el 2005.
Vinto pasó de manos del Estado a la inglesa Allied Deals que tras su quiebra transfirió a la empresa Compañía Minera del Sur (Comsur), de propiedad del ex presidente y empresario minero Gonzalo Sánchez de Lozada, sin que los montos económicos se hayan conocido.
Sánchez de Lozada, tras ser derrocado por una insurrección popular en octubre de 2003, se exilió en EEUU y, paralelamente, transfirió el 61 por ciento del paquete accionario de Comsur a la empresa Sinchi Wayra, administrada por la suiza Glencore. Redacción central y AFP