Ex etarras tenían estrecha relación con los masistas Fueron invitados a actos presididos por Evo. García Linera los recibió el 2005. Novillo dio una conferencia pedida por Batasuna. Un ex responsable de ETA participó en una charla.
EL DESFILE DEL ENCUENTRO • El 6 de agosto del año pasado Evo Morales desfiló en Sucre, donde también estuvieron los pueblos indígenas y los vascos que se relacionan con el MAS.
Evo Morales terminó su mitin en el Chapare y, al instante, dos vascos se le acercaron, estrecharon su mano y le entregaron una ikurriña (bandera oficial del país vasco) para que la ondeara al viento. El entonces candidato del Movimiento al Socialismo (MAS) agradeció el regalo y saludó a los invitados de su partido. Uno de ellos era Unai Vázquez, dirigente de Askapena (organización independentista vasca, ligada a Batasuna, brazo político de ETA), una organización integrada en el Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV) del que ETA es la vanguardia armada. "Allí los líderes políticos son accesibles", explica Vázquez.
Aquel encuentro en el Chapare, ocho meses antes de que Morales ganara las elecciones, no fue el único entre la izquierda abertzale (nacionalista vasco) y el partido que ahora gobierna Bolivia. Desde entonces, dirigentes de Askapena por un lado, e Ignacio Olaskoaga Múgica, ex miembro de ETA y antiguo responsable del aparato internacional de la banda en Iberoamérica, por el otro, se han entrevistado con líderes del MAS que ahora ocupan altos cargos en el gobierno de Morales. Entre ellos, con Álvaro García Linera, actual vicepresidente de Bolivia. También han sido invitados a actos oficiales presididos por Evo Morales.
En la primavera del 2005, Edmundo Novillo, entonces diputado del MAS y ahora presidente de la Cámara de Diputados, recibió al dirigente de Askapena y a Olaskoaga y les invitó a visitar la cámara. "Nos enseñó el Congreso como amigo y estuvimos en la tribuna de los invitados durante la sesión de la Ley de Hidrocarburos", asegura Unai Vázquez. "No recuerdo haberles llevado al Congreso", señala Novillo. "Me llamaron por teléfono y dijeron que eran del País Vasco y querían verme. Fue un saludo de amistad, y ahora no me acuerdo de sus nombres", dice.
Unai Vázquez, dirigente de Askapena, viajó a Bolivia el 2005 para entrevistarse con dirigentes del MAS y preparar la visita de dos brigadas de esta asociación legal que, invitadas por este partido, recorrieron el país "dando a conocer la situación de nuestro pueblo". Lo hicieron en agosto del 2005 y en el verano del 2006, cuando Evo Morales ya gobernaba. Novillo, Rafael Puente, ex jesuita y luego ex viceministro de Régimen Interior, y Feliciano Vegamonte, diputado del MAS, fueron sus principales valedores.
Los tres son de Cochabamba, donde los ex etarras se mueven como pez en el agua, según señalan fuentes policiales. Miembros de ETA han hecho gestiones en esta zona para comprar viviendas y crear un nuevo refugio de la organización si se producen cambios en el régimen cubano, un país donde se refugia una amplia colonia etarra, y en el que la colaboración judicial y policial es nula.
En la segunda visita de los miembros de Askapena, el 6 de agosto del 2006, los brigadistas de la izquierda abertzale asistieron a la festividad del Día de la Patria en Sucre y, según diversas fuentes, se sentaron en la tribuna de invitados mientras se celebraba el desfile de pueblos indígenas ante el presidente Morales. "Estuvieron en la tribuna de los pueblos originarios y Euskadi participó como tal en el desfile", puntualiza Vázquez.
La delegación de Askapena la integraban entonces Gaizka Uharte, Narda Iturri, Iñaki Etiaio y Juan José Loihotxea. Edmundo Novillo, ya presidente de Diputados, se acercó a saludarles. "Les saludé en la plaza principal de Sucre. Me acerqué a ellos al ver su bandera", explica.
Las relaciones de Novillo con la izquierda abertzale vienen de atrás: invitado por Herri Batasuna dio una conferencia en el País Vasco en el 2003 sobre el proceso boliviano y los pueblos indígenas.
En su periplo boliviano, Unai Vázquez se entrevistó también con García Linera, entonces profesor universitario. "Estuvimos en su casa y le informamos de la realidad política de nuestro país", recuerda.
La visita del dirigente de Askapena incluyó otra entrevista con Rafael Puente, hasta hace ocho meses viceministro de Régimen Interior. "Novillo les dijo que vinieran a verme. Yo quería fuentes de apoyo financiero para mi proyecto, pero ellos no ofrecieron dinero", indica. Recuerda que eran de Askapena, pero no su identidad.
La presencia del ex etarra Iñaki Olaskoaga en Bolivia es más misteriosa. Según fuentes policiales, Olaskoaga reside desde hace varios años en Trujillo, una localidad al norte de Venezuela, y desde allí entra a Bolivia, a través de Desaguadero, en el límite con Perú, y se entrevista con gente del MAS. Supuestamente, en alguna ocasión ha sido recogido allí por un coche de la Cámara de Diputados, según datos de servicios de información españoles.
Olaskoaga no tiene ninguna reclamación judicial, aunque se le atribuyó durante varios años la responsabilidad del aparato internacional de ETA en Iberoamérica. El coronel José Luis Centellas, jefe de Inteligencia de la Policía de Bolivia, elude contestar a pregunta alguna sobre la presencia en ese país de personas vinculadas con ETA: "No puedo hablar sin autorización".
Unai Vázquez, el dirigente de Askapena, declinó responder a la pregunta de si el ex etarra le acompañó en sus visitas con diputados y dirigentes del MAS. El pasado mes de octubre Askapena firmó una declaración en la que se desmarcaba de la violencia para poder participar en el consejo internacional del Foro Social Mundial celebrado en Nairobi (Kenia).
En su web, Askapena se define como un organismo vasco de solidaridad internacionalista, concebida como un frente más de lucha contra el capitalismo, reconoce su integración en el MLNV y "participa de sus objetivos estratégicos". "Nuestro trabajo es público y abierto. Nuestro principal objetivo es explicar la situación de nuestro pueblo y conocer la lucha que se lleva a cabo en otros lugares como Bolivia".
Fuentes policiales aseguran que Vázquez y Olaskoaga asistieron juntos a algunos de estos encuentros, incluyendo la visita al Congreso de los Diputados de la mano de Novillo, quien dice: "Mi trayectoria democrática es intachable. Siempre he condenado a las organizaciones armadas. No sabía que estas personas apoyaban o tenían alguna relación con ETA". Puente y Vegamonte sostienen lo mismo.
El País de Madrid. Los paréntesis aclaratorios son de La Razón