Se fue el precursor de las páginas sociales Un problema respiratorio se llevó a Antonio a sus 71 años. Un accidente sufrido en 2004 lo confinó a pasar por centros de salud y casas de reposo. Su buen gusto, su carácter irónico y su 'lista negra' ya son una leyenda.
En la casa de sopocachi • Ficho Viaña abrió las puertas de su hogar en 2003 para un reportaje con la revista ESCAPE.
Lo primero que Ficho hacía al entrar a la oficina de la revista Cosas era pedir un cenicero. ´Le gustaba fumar un cigarrito mientras conversaba. Siempre, siempre tenía alguna novedad que nadie más sabía. Estaba enterado de las últimas cosas´, recuerda la directora de esa publicación, Carla de Cabezas. Esos sabrosos momentos no volverán más, pues Antonio Viaña Antelo dejó de existir ayer, a las 8.00, a causa de un problema respiratorio.
Abogado y diplomático de la OEA en Washington, Ficho fue reconocido como un severo crítico social, fue el precursor de esta especialidad periodística en Bolivia. La Razón fue su casa durante más de 14 años. Un grave accidente le causó secuelas irreversibles que lo alejaron del mundo social que tanto conocía y amaba. Tuvo que pasar los dos últimos años entre centros de salud y casas de reposo.
´La semana pasada tuvo un problema pulmonar. Lo hemos llevado a terapia intensiva en el Hospital Militar´, explica su sobrino Samuel Salgueiro, quien se hizo cargo de Viaña desde que éste estuvo convaleciente. ´Hoy (ayer), a las 8.00 de la mañana, recién nos informaron del deceso´.
El entierro se realizará esta tarde en el Cementerio Jardín, en el sector Los Lirios, a las 16.00. Antes, el padre Antonio Delgado —amigo personal de Viaña— celebrará una misa a las 15.30 en la casa en la Avenida Gobles 6544, entre las calles 6 y 8 de Irpavi.
La figura de Ficho —sobrenombre del cual él mismo desconocía el origen— ha pasado por la pantalla chica y su sección Qué hubo, qué hay ha sido motivo de sendas discusiones e incluso investigaciones de grado en la carrera de Comunicación Social.
´Aunque era un hombre extremadamente solo, a Ficho Viaña nunca le faltaron amigos mientras tenía vida activa. Después, desde que aparentemente alguien atentó contra su vida y lo dejó herido de muerte, sus amigos se contaban con los dedos de las manos. Es que era él quien cultivaba la amistad con su buen humor, sus atenciones y su generosidad´, comenta Juan Carlos Rocha, director de La Razón.
La tarea a la que dedicaría gran parte de sus 71 años de vida no fue casual. ´En los últimos años de colegio ya hacía vida social. Siendo aún un colegial era invitado a embajadas. Tenía amigos mayores, incluso de 80 años. Los buscaba porque me interesaba escuchar su opinión´, dijo en 2003 a la revista ESCAPE.
´Los buenos amigos —decía—, en el buen sentido de la palabra, son el mejor capital que uno puede tener, es más que tener dinero en el banco´. En 1965, después de estudiar Derecho en la UMSA, escribió a unos conocidos en la OEA. Un mes después tenía trabajo en Washington. Se fue a la capital de EEUU con su madre, a quien cuidó hasta la muerte.
Estuvo cinco años en Jamaica y sirvió en Paraguay. Luego de 18 años fuera, decidió regresar a Bolivia, donde trabajó en la página social. ´Como Ficho tenía gente a la que quería, había gente a la que no. Era muy drástico. Cuando una persona no le gustaba, ingresaba en la lista de \'los muertos vivientes\', que era como llamaba a su lista negra. Y nadie quería estar en la lista negra de Ficho´, rememora Cabezas.
Su buen gusto en el vestir, la puntualidad, su pasión por las antigüedades —compró su primera pieza a los 15 años— y su labor filantrópica con los pobres quedan en el recuerdo de sus seres queridos. ´Es una pérdida personal para los amigos y para la sociedad, porque no va a haber un segundo Ficho. Nos dejó el recuerdo de su página, su crítica y su sátira´, finaliza Cabezas.
Ficho
El hombre • Antonio Viaña Antelo nació el 28 de julio de 1935 en Todos Santos, Chapare. Hijo del coronel Ricardo Viaña y Francisca Antelo.
Su carrera • Estudió en el colegio San Calixto, Derecho en la UMSA y trabajó por 18 años en la OEA. Ya en La Paz, escribió su crónica social por más de 14 años en La Razón.
Puntos de vista
“Fue un cronista de la vida social”
Juan Carlos Rocha, director de La Razón.
Lo recuerdo como una persona muy singular, que nunca se hizo problemas por llamar a las cosas por su nombre. Quizá por eso mismo era polémico. Durante su largo paso por La Razón, fue un cronista de la vida social que creó un estilo propio. Todos lo leían, incluso aquellos intelectuales que tanto le criticaban. Nuestro periódico tiene mucho por agradecerle. Sus amigos lo vimos sufrir en el último tiempo, desde que le ocurrió aquella desgracia que le borró esa sonrisa tan dulce que él siempre dibujaba con cierta picardía en su rostro. Hace más de dos años que quienes lo conocíamos lo extrañábamos mucho. Que descanse en paz.
“Era un deleite hablar con él”
Beatriz Canedo Patiño, diseñadora de la casa BCP.
Estoy muy sorprendida. Recuerdo haber ido el domingo pasado a visitarlo, pero no estaba; se lo habían llevado a almorzar. Era un amigo tan fiel, tan leal. Todos los que nos hemos considerado sus verdaderos amigos vamos a recordarlo así. Él no tenía ninguna filiación política ni nada, vivía en función de la amistad. Era un deleite hablar con este hombre, era increíble, uno podía consultarle sobre cualquier tema. Era una enciclopedia. Yo traté de empujarlo a escribir un libro sobre la sociedad paceña. Él conocía la historia de las familias, de cómo llegaron a Bolivia. Ficho era una especie de historiador de la vida social de esta ciudad a la que tanto adoraba.
“Podía descifrar a las personas”
Carla de cabezas, directora de la revista Cosas.
Ficho es un personaje que ha marcado una etapa en Bolivia; ha sido la primera persona que ha comenzado a hacer una crítica social seria y constructiva. Él tenía el don de descifrar a las personas, de ver las cosas más allá. Tuvo entretenidos a todos los amigos y a toda la ciudad durante años con su columna. Más allá de implementar la crónica social, ha logrado que se creen hasta hábitos sociales diferentes. Con su crítica llevó a la sociedad a perfeccionar ciertos estilos dentro del protocolo. Pero lo que más vamos a añorar los amigos es a esa persona con tantos valores humanos.
“Una época ha terminado con él”
Fernando Salazar Paredes, abogado y diplomático.
Era representativo de una época que ha terminado y termina con él. Cuando era amigo, lo era verdaderamente. Y yo me precio de haber sido su amigo. Me apena mucho esta situación, pero a la vez considero que ha sido un descanso para él después del accidente que tuvo. En alguna ocasión me dijo, hablando de Evo Morales, ´éste va a ser Presidente del país y se va a escuchar mucho de él´. Fue hace mucho tiempo, cuando nadie pensaba que Evo siquiera iba a ser candidato. Ficho era muy sentimental y el hecho de que renunció a su vida propia para cuidar de su madre, refleja el carácter que tenía.