Los consensos en la Constituyente ¿Sería necesario realizar dos referéndums? El primero para que el electorado defina los artículos que no lograron los dos tercios en la plenaria y, el segundo, para la ratificación o rechazo del nuevo texto. Vaya dilema que además encuentra vacíos legales
Una vez superada la barrera de los dos tercios en la aprobación de los artículos de la nueva Constituyente, el escollo que queda pendiente es que los artículos que no tengan aquella mayoría, quedarían rezagados para someterlos a la decisión de los electores, aparte del referéndum que debe aprobar la Carta Magna en su totalidad.
Asambleístas y no asambleístas están conscientes de esta situación, lo que crea el temor de que la aprobación de la nueva Constitución tenga todavía obstáculos que vencer. Y, por supuesto, no será fácil de hacerlo. En esa instancia puede repetirse el desencuentro que duró más de seis meses para llegar, en condiciones muy precarias, al acuerdo que finalmente encaminó la iniciación de los debates a partir del lunes 26 de febrero.
El vicepresidente Álvaro García Linera admitió, en declaraciones a La Razón, que existe aquella debilidad, pero, a manera de compromiso, dijo que "nos vamos a esforzar para que todos los artículos estén aprobados por dos tercios hasta el 2 de julio y esperamos encontrar en los partidos de la oposición la misma actitud constructiva". Todos esperan que así sea.
A su vez, el líder de la oposición, Jorge Quiroga, declaró que "será la responsabilidad de los miembros de este foro llegar al mayor número de consensos posibles hasta el 2 de julio". Añadió que "sería mucha irresponsabilidad llegar a un referéndum con muchos temas abiertos".
A la luz de las declaraciones anteriores se puede apreciar que existe el ánimo de llegar a acuerdos hasta la fecha prevista. La propia Asamblea se devaluaría si dejara pendiente de aprobación uno solo de los artículos. No hay que perder de vista que por lo menos la mitad del electorado tendría dificultades para tomar una sola decisión al respecto, por la complejidad que puede entrañar. El caso sería más grave aún si quedan por definirse más de uno de ellos. Sin duda, sería el descalabro total de la Asamblea Constituyente en Bolivia.
Este diario, auscultando las opiniones de constituyentes oficialistas y opositores, ha identificado por lo menos siete grandes temas que podrían tener dificultades para encontrar la aprobación total de la nueva Constitución. Esto obliga a que los propios asambleístas y sus consultores de apoyo mediten con anticipación las definiciones a tomarse entre esos puntos. Ellos serían: modelo de Estado, las competencias de las autonomías, propiedad de las tierras, división geográfica y política del país, reconocimiento de la plurinacionalidad, prórroga presidencial y despenalización de la hoja de coca.
Existe también otro problema que está pendiente de definición, en el caso de que queden preguntas para el electorado. ¿Sería necesario realizar dos referéndums? El primero para que el electorado defina los artículos que no lograron los dos tercios en la plenaria y, el segundo, para la ratificación o rechazo del nuevo texto constitucional. Vaya dilema que además convocaría a revisar la Ley Especial de Convocatoria a la Asamblea.
Al parecer, todo indica que tendrían que realizarse dos referéndums, en caso de no producirse los consensos requeridos, pero ello hace pensar, de pronto, en los vacíos legales y el tiempo que le queda a la Constituyente. En ese caso, el único camino viable es acelerar la aprobación de los artículos del texto constitucional por la vía de los dos tercios.