Defensa Civil mejora la ayuda y El Niño no da tregua en el Beni El Gobierno afirmó que la prioridad será la atención de las personas damnificadas y relegó la declaratoria del Beni como zona de desastre a una evaluación. El Ejecutivo creó un mecanismo para garantizar un manejo transparente de la cooperación.
TRINIDAD • La crecida de las aguas llegó hasta la periferie urbana de la capital beniana, pero no al centro.
Las lluvias persisten en algunas provincias del departamento del Beni. Pero, el sistema de Defensa Civil ya funciona de manera coordinada entre Gobierno, Prefectura y alcaldías para atender a las víctimas humanas de las inundaciones registradas en la región.
El Ejecutivo indicó que la prioridad será atender a las familias que fueron afectadas por las inundaciones. Así, con el apoyo de nueve países y seis organismos internacionales, la ayuda que Defensa Civil brindará a las víctimas humanas comienza a articularse entre autoridades.
El vicepresidente Álvaro García Linera se trasladó ayer a Trinidad para sostener reuniones con las autoridades departamentales y municipales, pueblos indígenas y ganaderos del Beni.
El presidente Evo Morales había previsto viajar al departamento del Beni, sin embargo, no pudo hacerlo por razones de salud, según explicó García Linera.
En conferencia de prensa, la autoridad indicó que el Gobierno realizará los esfuerzos necesarios para garantizar alimentos, agua potable, atención médica y un lugar donde resguardarse para los damnificados por las lluvias.
El ministro de Defensa, Walker San Miguel, dijo a La Razón que las autoridades del Beni recibieron el compromiso del Ejecutivo de que se van a seguir haciendo las gestiones ´para que no falte la alimentación, las carpas, mejorar la organización de la distribución en el área rural y hacer que se trasladen los albergados a un gran campamento´.
García indicó que las tareas para afrontar esta ´desgracia nacional´ se realizan de forma coordinada con la Prefectura del Beni y la Alcaldía de Trinidad.
El viernes, el prefecto del Beni, Ernesto Suárez Sattori, solicitó al Ejecutivo declarar zona de desastre natural a esa región.
El Vicepresidente sostuvo que esa decisión se tomará de ser necesaria, pero previa evaluación. Recordó que hace dos semanas el Gobierno declaró alerta de emergencia inmediata, que tiene un rango menor a la declaración de zona de desastre natural.
A decir del Segundo Mandatario, la figura de emergencia aún es suficiente para atender las necesidades de los damnificados.
Una declaratoria de zona de desastre natural implicaría que se dejaría sin efecto algunos artículos de la Ley del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) de forma temporal. El Vicepresidente se reunió con el sector ganadero. Hasta el cierre de edición no se conocieron los resultados.
Ayer no llovió en Trinidad. No obstante, según reportes de la Federación de Ganaderos del Beni (Fegabeni), en la provincia Ballivián de esa región llovió desde las 6.00. No se sabe si después del mediodía cesó la lluvia.
Las precipitaciones pluviales en el oriente boliviano son consecuencia del fenómeno climatológico de El Niño, que se hizo sentir con mayor intensidad en las últimas tres semanas. Redacción central y enviado a Trinidad
Mecanismo para el control
Un sondeo realizado por La Razón entre los damnificados del Beni sobre la entrega de los alimentos y la ayuda internacional detectó que la desconfianza crece en torno a la repartición de los insumos.
Para superar esta desconfianza, el vicepresidente de la República, álvaro García Linera, dijo que se creará un mecanismo de control en la entrega de la ayuda, en la que participarán diferentes instancias como el Gobierno, las FFAA, Defensa Civil, las prefecturas y los gobiernos municipales, que serán los que ejerzan el control y la distribución de los recursos.
Indicó que en principio se confiará en este sistema de distribución, pero no se descarta que se tomen otras medidas para garantizar la transparencia en la distribución de los recursos.
Una fuente del Gobierno advirtió que no se descarta la presencia de la Iglesia o algunas organizaciones internacionales que vigilen la transparencia de la distribución de la ayuda para que llegue a la gente más afectada.