Las Mypes necesitan apoyo en 4 áreas para aportar más al país Un estudio muestra que este sector precisa, por lo menos, un mejor ambiente para hacer negocios, más y mejores mercados, capacitación de sus recursos humanos y tecnología y un mejor acceso al financiamiento. Así podría generar más empleos.
FUENTES DE TRABAJO • Dos obreros operan en una metalmecánica. En una Mype, por lo general, éste es el número de trabajadores.
Las Micro y Pequeñas Empresas (Mypes) mandan en el país. Los datos muestran que son el 98 por ciento de las unidades económicas que hay en Bolivia, generan ocho de cada 10 empleos y su aporte al Producto Interno Bruto (PIB) es del 25 por ciento. Nada más estas tres cifras muestran la importancia y el peso que tiene este sector en la economía nacional y la necesidad de darle una mayor atención, señala el estudio "Situación y perspectivas de las Mypes", elaborado por el BID.
Según este trabajo, cuatro son los puntos centrales que se deberían encarar para apoyar a este sector, sacarlo de la informalidad y hacer que aporte más al país. Un mejor ambiente de negocios, más y mejores mercados, capacitación de recursos humanos y tecnología y acceso al financiamiento son esas tareas aún pendientes.
El estudio identifica dos tipos de microempresas, las productivas, que son las menos pero con posibilidades de desarrollo, y las denominadas microempresas de subsistencia, que son la mayoría y que se crean más bien como amortiguadores de desempleo cuya ventaja comparativa es precisamente la informalidad.
"Ambos tipos de microempresas son importantes. Por una parte están las de subsistencia que generan empleo y una producción con escaso o nulo valor agregado y las otras que no solamente generan empleo sino también valor agregado y poseen potencialidades de desarrollo como empresas, a través de su capacidad de vincularse a cadenas productivas", señala el trabajo realizado por los expertos Dionisio Borda y Julio Ramírez y que además tuvo el apoyo del Cebec y la Cainco.
El estudio muestra que la generación de un ambiente adecuado para los negocios es vital para el desarrollo de las microempresas.
"Las Mypes requieren como condición básica para su desarrollo y consolidación una estabilidad macroeconómica y continuidad en el crecimiento de la economía de Bolivia. Asimismo son importantes los aspectos institucionales, como el fortalecer la gobernabilidad, el desarrollo institucional y definir un marco regulatorio favorable".
La estabilidad macroeconómica y el crecimiento, vigentes en el país, no han tenido un efecto dinamizador sobre las Mypes. Al contrario, en los últimos años Bolivia fue sacudida por ciclos frecuentes de inestabilidad política y social que han impedido la continuidad de cualquier estrategia de desarrollo. La falta de gobernabilidad también afectó el crecimiento del sector privado e impidió lograr las metas de los programas de cooperación, añade.
La otra gran debilidad de Bolivia es el escaso desarrollo de las instituciones del Estado y la baja calidad del sistema jurídico, lo que fomenta la informalidad y frena la competitividad, dice el estudio. El desarrollo institucional y las innovaciones normativas son, entonces, condiciones indispensables.
"Una política diferenciada debe tener como objetivo estratégico facilitar la generación de redes o cadenas productivas para tener mejor acceso a los mercados internos y externos y desarrollar y difundir los adelantos tecnológicos en materia de producción, gerencia y comercialización", señala.
El desarrollo de mercados es la segunda prioridad. No basta la producción y mejorar la calidad. Un buen producto sin un buen mercado no es nada.
"Se debe impulsar de forma más amplia y efectiva los programas de compras nacionales, específicamente el Compro Boliviano, así también el programa de Ferias a la Inversa como iniciativa innovadora", dice el estudio.
Este trabajo sugiere que organizar a las empresas para atender primero al mercado interno puede ayudar a generar experiencia y capacidad para luego dar el salto y atender a los mercados externos de mayor exigencia. En general se debería fortalecer los programas de promoción de exportaciones, con mayores recursos y ampliando su rango de acción. En este punto resulta vital, señala el trabajo, renegociar la extensión del ATPDEA considerando la buena experiencia lograda.
El tercer punto vital para desarrollar las Mypes es la capacitación de recursos humanos y la tecnología. Por la baja calidad de la mano de obra, "es necesario mejorar y actualizar la oferta pública de capacitación y entrenamiento de los recursos humanos. Esto implica promover el desarrollo de entidades privadas de alta calidad en la formación de recursos humanos técnicos, incorporando áreas de innovación, calidad gerencial y gestión productiva en los segmentos empresariales", señala.
Casi por inercia, la mayor capacitación de la mano de obra atrae también el uso de nuevas tecnologías, innovadoras y competitivas.
Finalmente, otro punto vital de trabajo pendiente con las Mypes es el acceso al crédito. Pese al esfuerzo reconocido a nivel internacional del sector de las micro- finanzas, donde Bolivia es líder, aún quedan vacíos que se deben llenar, dice el estudio, si se busca nuevas Mypes. Las tasas de interés, las garantías, son entre otros, aspectos que se deben atacar. En este campo, el experto Rudy Sanguino sugiere la creación de los Fondos de Garantías.