Hay más de 5.000 establecimientos de micro, pequeña, mediana y gran industria. Igual es el número de microempresarios en esa región. La gran deficiencia que frena el crecimiento económico de esta urbe es la falta de difusión de sus ventajas para el sector.
Con vocación productiva, manufacturera y comercial, la ciudad de El Alto alberga hoy a 5.000 empresarios, entre pequeños, medianos y grandes del sector industrial, pero le falta promoción tanto de la región y sus atributos como de la producción local.
“El Alto se caracteriza por ser una ciudad de industria manufacturera y se destaca por mover el comercio en su ubicación estratégica, por pertenecer al área metropolitana de La Paz. Si es que no es la ciudad referente del departamento y del área andina”, asegura el analista Moisés Mercado.
En esta región, que se extiende en 350.4 kilómetros cuadrados, existen al menos 5.000 microempresarios, de los que 1.500 están dedicados a las confecciones, explica Humberto Sandalio, presidente de la Federación Regional de la Micro y Pequeña Empresa de esa ciudad.
“Otros 1.000 microempresarios se dedican a las manufacturas del cuero y similar cantidad está en la actividad de la metalmecánica”, dice Sandalio, aunque asegura que éstos son datos sólo de los microempresarios que están registrados en la Federación, lo que quiere decir que pueden haber otros muchos más en esa urbe.
Otra ocupación de la gente que reside en El Alto se concentra también en el área de la carpintería, de la industria de los alimentos y de la construcción, opina el analista Mercado.
Según los datos del Proyecto de Apoyo a la Reforma Educativa, en El Alto la microempresa y la gran industria son los sectores que más personal tienen en el área manufacturera con 7.300 y 4.400 personas empleadas respectivamente, lo que demuestra que la mano de obra es calificada en esta región.
“La mano de obra es la principal riqueza que se ha ido acumulando en los últimos años y es muy reconocida en la parte occidental del país, por eso la migración hacia el Norte de Chile, norte de Argentina y a Brasil, porque existe una calificación”, explica Moisés Mercado.
Para el gerente general del Instituto Nacional de Comercio Exterior, Gary Rodríguez, El Alto es una ciudad “ideal” para la industria manufacturera. “Tiene el ambiente seco y además una posición estratégica favorecida por el Aeropuerto Internacional de El Alto que se encuentra en esa ciudad”, asegura.
Mercado coincide con Rodríguez y añade que la construcción de la Terminal Multimodal, que está en proyecto, es un elemento fundamental para que sea el centro de la distribución no sólo del tráfico de pasajeros, sino de mercancías, “por eso este plan requiere del apoyo municipal y gubernamental”, explica.
Sin embargo, una de sus grandes debilidades está en la promoción de sus productos y de la misma ciudad. “En El Alto somos muy buenos en producir, pero nos falta el marketing de nuestros servicios y productos”, dice parte de las conclusiones de uno de los foros organizados por el IBCE en la ciudad de El Alto el 2006.
Esta posición es apoyada por Mercado y Sandalio, quienes explican que se requiere una gran estrategia de promoción para dar a conocer las ventajas de esta joven ciudad. “Se tiene una base que es la Ley 2685 de Promoción Económica, que establece incentivos fiscales”, dice el analista.
El dirigente de los microempresarios opina que se requiere de una estrategia de promoción que esté apoyada por el Gobierno Nacional. “Una promoción orientada principalmente al área de exportación, porque el mercado interno está saturado”, afirma.
Sin embargo, también existe la Ley 2685 de Promoción Económica de El Alto que da incentivos fiscales para que más empresas e industrias se instalen en esta región, “aunque también se requieren leyes ambientales para que puedan convivir lo habitacional con lo industrial”, según Mercado.
Otra deficiencia que identifican los consultados es la falta de aprovechamiento de la capacidad de sus habitantes.
Según el último Censo de Población y Vivienda (2001), El Alto da alrededor de 14 mil bachilleres cada año, “pero no todos ellos logran acceder a la Universidad Pública de El Alto (UPEA) o la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) y deberían tener esa opción técnica que les da la posibilidad para insertarse en el mercado y generar”, sostiene Mercado.
Para Sandalio, una gran opción de capacitación será el Centro del Microempresario, del que se pondrá la piedra fundamental el próximo 18 de marzo. “En este centro pretendemos tener talleres orientados a formar a la gente”.
“La tecnificación de las escuelas es una aspiración de los jóvenes de El Alto, quienes no se consideran el futuro, sino el presente del país”, es otra de las partes de las conclusiones del Foro organizado por el IBCE.
La actividad más importante en esta región es el comercio, 29% de la gente se dedica a esa actividad, 23% trabaja en la industria y el otro 45 % se dedican a actividades como el transporte, servicios, entre otros rubros.
Con todo, en la actualidad, de los nueve distritos municipales que tiene la ciudad, “prácticamente son seis los que se favorecen con el desarrollo de la actividad industrial en El Alto”, según los datos del Proyecto a la Reforma Educativa.
La mujer busca espacio
Cada año crece la participación de las mujeres en el mercado laboral de la ciudad de El Alto, aunque, según los datos oficiales, todavía son discriminadas en el sector industrial.
Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que en actividades por cuenta propia, las mujeres alteñas participan en un 40 por ciento, “particularmente en el comercio minorista”.
Mientras que en el sector industrial manufacturero creciente de El Alto, de 16.959 empleados, 12.700 son hombres y sólo 4.200 son mujeres, según el censo de la Cámara Nacional de Industria.
Las cifras del INE muestran también que actualmente hay más de 240 mil mujeres en El Alto en edad de trabajar y más de 87 mil que poseen trabajo.
Datos económicos
Crecimiento • La ciudad de El Alto crece a un ritmo promedio de 5,4% cada año. Hoy tiene más de 800 mil habitantes. Es la segunda del país.
Pobreza • El Alto está entre las tres ciudades más pobres del país, con un 25% de la población por debajo del umbral de pobreza, según el INE.
Viviendas • Un 57% de las viviendas son propias, aunque son de calidad precaria por el predominio de materiales de construcción sencillos (adobe en un 82%), pisos de tierra (36%), hacinamiento (20% de las familias con un promedio de 6 miembros viven en una sola habitación), según el Cedla.
Servicios • El Cedla también asegura que en El Alto el 60% de la población no accede al servicio de alcantarillado y agua intradomiciliaria reducido.