La destitución de 57 congresistas opositores quedó suspendida temporalmente en Ecuador luego de que un juez aceptó estudiar su ilegalidad, mientras el presidente Rafael Correa descartó que pueda ser derrocado en medio de la crisis que genera el plan de Asamblea Constituyente.
El juez civil encargado de la localidad de Rocafuerte (suroeste), Fabián Dueñas, suspendió el miércoles la destitución por parte del Tribunal Supremo Electoral (TSE), al admitir un recurso de amparo presentado por el diputado Luis Fernández.
Dueñas citó para hoy a una audiencia pública sobre el caso, y el fallo debe conocerse a más tardar el lunes. Sin embargo, ese día comienza el período de vacaciones de los empleados judiciales, que durará dos semanas.
"Mientras no haya un fallo, la destitución está suspendida", explicó a la AFP.
Otra corte provincial estudia un recurso de amparo contra la convocatoria del TSE a una consulta popular que definirá la instalación o no de la Constituyente el 15 de abril.
El presidente del TSE, Jorge Acosta, advirtió que esos jueces podrían ser destituidos por obstruir el plebiscito, recordando que el organismo es la máxima autoridad en época electoral.
"No se puede ir en contra de las decisiones del TSE, ni suspender los efectos de la convocatoria y de las sanciones impuestas", indicó.
Correa descartó que su permanencia en el cargo peligre por la crisis que desató el martes una jornada violenta en que legisladores sancionados ingresaron por la fuerza al Congreso, enfrentándose a la Policía, con saldo de dos lesionados.
Entretanto, el comunista José Munir Farra, abogado de 52 años, fue asesinado en el puerto de Guayaquil. Denunció irregularidades en la administración de aduanas del puerto. Quito, AFP