El drama del sueño europeo ... sólo cabe preguntarse si acá en Bolivia nadie vela por el derecho y la seguridad del migrante, no se quiere ni pensar qué destino les depara a quienes prácticamente tienen tres días para abandonar el país sin necesidad de visado.
En río revuelto, ganancia de pescadores, reza el refrán. Y se aplica, casi a la perfección, al contexto en el que se está desbordando el fenómeno migratorio de los últimos días. Éste es simplemente impresionante y era de preverse.
Los aeropuertos en Bolivia, particularmente Viru Viru de Santa Cruz y Jorge Wilsterman de Cochabamba, están abarrotados de emigrantes a España y a otros países de Europa. El sueño europeo, a estas alturas, se ha convertido en un angustioso e inevitable drama humano.
Los migrantes bolivianos están utilizando desesperadamente diversas vías para salir de Bolivia hacia el continente europeo, antes de que entre en vigencia el próximo 1 de abril el visado para poder ingresar en los países que integran la Unión Europea, entre ellos España.
La mayoría está migrando por vía aérea, en compañías que transportan por rutas directas o haciendo escalas en Brasil o Panamá. Mientras que en las últimas horas se ha descubierto que también por mar los bolivianos están embarcados en la travesía de conseguir el sueño europeo.
Pero ese sueño puede convertirse en pesadilla en cuestión de horas. Las deportaciones de los últimos días son testimonio de aquello. El último caso de 87 bolivianos a bordo de un crucero que hacía escala en el puerto de Cádiz con medio millar de pasajeros a bordo, y que fueron obligados a descender porque, al parecer, carecían de la documentación necesaria, según la agencia EFE.
Y en medio de los sollozos de los que se quedan y los que se van en busca de oportunidades que el país no está en condiciones de darlas en este momento, están los oportunistas que hacen de la desesperación y de la necesidad un negocio. Lucrando con la angustia, vendiendo ilusiones, arrebatando esperanzas.
A estas alturas el fenómeno es inevitable y sobre él no vale rasgarse las vestiduras. Pero de lo que sí debería sentarse un precedente es de la cantidad de agencias de viajes que sabiendo que están engañando y estafando a los migrantes, siguen acomodando gente en paquetes a España, armando toda la tramoya de los viajes de turismo y los mecanismos oscuros para ubicar a bolivianos en fuentes laborales humillantes. Y conociendo que existe el riesgo de la deportación, llegados a tierra española les hacen firmar compromisos de liberación de responsabilidades, dejando al migrante frustrado, endeudado y en la calle.
Y a los pescadores oportunistas se suman las líneas aéreas que están recuperando pérdidas del pasado con la venta de pasajes a Madrid. La avalancha de emigrantes les vino tan bien que las líneas aéreas han convertido la salida de vuelos en negocio caótico, al grado que se sospecha de la sobreventa de pasajes. Cosa que sería muy grave en las actuales circunstancias.
Frente a este panorama, sólo cabe preguntarse si acá en Bolivia nadie vela por el derecho y la seguridad del migrante, no se quiere ni pensar qué destino les depara a quienes prácticamente tienen tres días para abandonar el país sin necesidad de visado. Esta es la gravedad de la actual circunstancia, con bolivianos desesperados por migrar antes del 1 de abril y con empresas de turismo y tramitadores enriqueciéndose con la necesidad y la angustia del prójimo.