Esta cadena productiva es sostenible, a diferencia del gas, que es un recurso natural que algún día se acabará. Además, genera fuentes de empleo directas, lo que no sucede con el sector de los hidrocarburos. Los productores esperan apoyo para el desarrollo de sus sectores. Los cultivadores de uva y los industriales del vino coinciden en que el contrabando es su principal enemigo.
Producción
A los productores de uva y a los industriales del vino, el singani y el jamón les molesta que Tarija, para los ojos del resto del país, se haya convertido en un centro de conflicto provocado por los descubrimientos de las reservas del gas en esa región.
Para ellos, el futuro del valle central se concentra en en la producción agrícola y, particularmente, en la cadena de la uva, el vino, el singani y, hace poco tiempo, también en los jamones. Estas actividades generan más empleo que los hidrocarburos, según sostienen los productores.
Ellos, creen que los recursos del gas se acabarán en algún momento porque es un recurso no renovable, a diferencia de la vitivinicultura que es sostenible.
A José Pórcel, quien representa a los industriales del vino y el singani, le duele que Tarija sea estigmatizada como ´la conflictiva´ por la disputa gasífera y política. ´Tarija es la billetera de Bolivia´, dice y, como tal, debería ser retribuida con la inversión de recursos en materia productiva.
José Sánchez, representante de los productores de uva, cree que su sector es el primero y, a diferencia de lo que se pueda pensar, opina que su sector no fue desplazado por el negocio del gas.