Una médium que estuvo el otro día en la iglesia de San Francisco, me ha dicho que ha oído una voz que salía de la cripta del templo justo en el momento en que chilenos y bolivianos en paz y amor se juntaron para rendir homenaje al héroe de Calama, y escuchó las palabras que he tomado por título.
No creo en espíritus ni médiums, y por lo tanto no le doy ningún crédito a esta historia, pero de no ser que unos cuantos chilenos de peso pesadísimo, verdaderamente estaban rindiendo homenaje a su abuelo, me imagino que don Eduardo hubiera reaccionado así ante la peregrina idea de esos honores que le rindieron los sucesores del ´valiente´ batallón que se enfrentó contra él casi solito, aquel aciago 23 de marzo.
Aclaro, a riesgo de ser lapidado, que creo que el conflicto con Chile es un tema del pasado, que no se puede vivir 128 años reclamando una injusticia, por muy injusta que ésta haya sido en su momento, y creo que en el futuro los bolivianos deberíamos construir una relación ágil y moderna con el vecino país, deberíamos tratar de venderle todo lo que podamos, obviamente al mejor precio posible, y deberíamos lograr los mejores convenios posibles para usar sus costas y puertos al menor costo posible, chantaje emocional de por medio si éste sirve.
Pero lo que ha pasado el martes en Calama me ha dejado un muy mal sabor, en parte por la ingenuidad de las autoridades nacionales que han querido ver en el acto orquestado por Chile una demostración de que se reconocía un asunto pendiente (algo puntualmente desmentido), y ante todo, porque las actitudes de perdonavidas no me las trago ni con todo el vino de las mejores bodegas chilenas.
Los bolivianos han hecho de coro de un hipócrita acto histórico, y se han prestado a éste por falta de la más mínima suspicacia, porque aclaremos, siempre y en todo lugar, los homenajes al (ex)enemigo, se los hace sólo cuando el conflicto está absolutamente superado.
Si ponemos el asunto en un plano doméstico, lo de Calama es como si mi abuelo hubiera tenido un socio en una empresa y que éste en medio de una pelea por el manejo de ésta lo hubiera matado, y para colmo debido a eso el socio canalla se quedó con la empresa. Si cuarenta y ocho años después se me acercara la nieta del tipo en cuestión y me dijera que para celebrar las bodas de oro de su empresota quiere empezar con una misa recordatoria de mi abuelo, yo le diría que misa, cura e iglesia puede guardárselos donde mejor le parezca o le diría que no gracias, pero de seguro que participar de esa ceremonia no lo haría ni por Judas.
No son rencores excesivos, pero a sus muertos las personas de honor no los lloran con los descendientes de sus asesinos.
*Agustín Echalar es periodista independiente.
El etanol y la nobleza
La revista inglesa The Economist tiene 220 años de ser el vocero más inteligente de lo que antes se llamaba derecha y ahora se llama neoliberalismo. Por eso le costó mucho publicar, hace pocos días, un artículo que llevaba el título de "Y Fidel Castro tenía razón".
Petrocheques limosneros
El reparto de cheques que lleva a cabo el Sr. Presidente en sus imparables viajes por el país está mereciendo abundantes y jugosos comentarios (y tal vez la envidia) del pueblo llano y de los que escriben en los periódicos y hablan por la radio y la Tv
Yo soy tú, mañana
Es una vergüenza nacional que tengamos al 65 por ciento de la población boliviana en la pobreza. Más indigno aún es que la mayoría de la gente de la tercera edad, que ya le puso el hombro al país
Tsunami de denuncias
Para un gobierno que utilizó como plataforma electoral la transparencia y la lucha contra la corrupción, el cúmulo de denuncias sobre posibles actividades irregulares, presumibles actos de corrupción y otras presuntas ilegalidades
El retorno imposible
Uno de los grandes riesgos de quienes viven momentos traumáticos en sus vidas personales y en sus vidas colectivas, es el de querer volver atrás, suponer que el tiempo se congela, creer que es posible recobrar el tiempo.
Chile y su inserción en el Asia Pacífico
Coincidiendo con la próxima celebración de los 110 años del establecimiento de relaciones diplomáticas entre Chile y Japón, ambos países suscribieron el pasado 27 de marzo, en Tokio, un Acuerdo para la Asociación Económica y Estratégica