Las islas Galápagos de Ecuador, Patrimonio de la Humanidad desde 1978, ingresaron en terapia intensiva. La sobrepoblación, el turismo y las especies introducidas por el hombre amenazan seriamente el frágil ecosistema, advirtieron la Unesco y expertos consultados por la AFP.
Ubicado a 1.000 km de la costa ecuatoriana, el archipiélago fue declarado en emergencia por el Gobierno, que anunció restricciones para los vuelos, el turismo y los permisos de residencia, debido a su alta incidencia en la conservación ecológica.
Simultáneamente, una misión de la Oficina de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y de la Unión Mundial para la Naturaleza (UCN) evalúa incluir a Galápagos en su lista roja de patrimonios en riesgo.
“Todavía no hay una conclusión, pero creo que no es ningún secreto que estamos preocupados por las islas. En varios años se ha hablado de problemas y, aunque hay acciones positivas, todavía hay puntos críticos”, señaló Robert Hosstede, director regional interino de la UCN.
La situación se agudizó en los últimos 15 años por el ingreso de especies, plantas y barcos que atraen insectos lesivos para la flora y fauna únicas que habitan los 8.000 km2 y los 45.000 km2 de océano que conforman la zona insular, señaló la Fundación Charles Darwin.
“Los estudios demuestran que el 60 por ciento de las 1.880 plantas endémicas están amenazadas. Hemos detectado 490 especies de insectos introducidos y 53 especies de vertebrados introducidos, 55 de ellos invasivos”, ilustró a la AFP Graham Watkins, director del organismo.
En Galápagos habitan especies únicas como tiburones y las tortugas gigantes que le dan nombre a las islas, así como pájaros pinzones, árboles de escalecias y una enorme variedad de insectos. “No tenemos suficientes datos, pero nos reportan que hay una baja en la población de tiburones por la caza, que también afecta a los pepinos marinos”, sostuvo Watkins.
Expertos consideran que la situación, si bien es grave, aún es reversible con la acción inmediata para la conservación de las islas en los siguientes 50 años.
“La más inmediata sería fortalecer la barrera ecológica en el continente, limitando puntos de entrada y la declaración de cuarentena”, explicó. Quito, AFP