Brasil ha decidido unirse al proceso de formación del Banco del Sur, una iniciativa del presidente venezolano Hugo Chávez, anunció ayer el ministro brasileño de Hacienda Guido Mantega.
Dijo que se tratará de un "banco de desarrollo" y no de un "banco de financiamiento" y que, por consiguiente, será "más fácil de crearlo", agregó que Brasil no desea la sede de la nueva institución y que promoverá que se le asigne a un país pequeño.
"En condiciones ideales estaría operativo en unos 12 meses", dijo Mantega a reporteros en Washington, donde participa en la asamblea de gobernadores del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial.
El acuerdo brasileño para participar en el Banco del Sur surgió el viernes por la noche en una reunión con ministros o sus representantes de Venezuela, Argentina, Brasil, Ecuador y Bolivia.
No estuvieron delegados de Paraguay ni Uruguay, que junto con Argentina y Brasil conforman el Mercosur. Tampoco de Nicaragua, cuyo gobierno ha expresado su interés en el proyecto.
El presidente Chávez ha adelantado que esperaba poner en operación el Banco del Sur en junio con un capital por 7.000 millones de dólares. Washington, AP