El IV Encuentro Internacional sobre Barroco, que empezó el miércoles pasado en La Paz, concluyó ayer con varios actos: el estreno del documental Las fiestas patronales en las Misiones Jesuíticas de Chiquitos del realizador argentino Sergio Gabriel Raczko; una fiesta boliviana en el Museo Tambo Quirquincho; un concierto del Ensamble Barroco de Arequipa en la Casa de Murillo y una noche Barroca en los Museos Municipales de la calle Jaén.
Durante los cuatro días de encuentro, 40 especialistas de Bolivia, Perú, Chile, Argentina, Nicaragua, Brasil, México, Venezuela, Holanda, Francia, España y Portugal han reflexionado sobre diversas facetas de la Fiesta en el Barroco Mestizo, concepto acuñado hace 40 años por la historiadora boliviana Teresa Gisbert.
Norma Campos, organizadora del evento, valora este espacio como “muy eficaz para despertar mayor conciencia sobre la importancia de la cultura en Bolivia, que se ha consagrado como sede latinoamericana del Barroco”. Por otra parte, “el encuentro entre los especialistas siempre favorece la efervescencia de nuevos campos de investigación. Para el 2009 ya contamos con propuestas temáticas”.
El estilo pervive en la Chiquitanía
El realizador argentino Sergio Gabriel Raczko presentó ayer su documental Las fiestas patronales en las Misiones Jesuíticas de Chiquitos, en el marco de la clausura del IV Encuentro Internacional sobre Barroco.
“La recepción ha superado mis expectativas. Creo que el público ha salido sensibilizado sobre la importancia de estas fiestas en la cultura boliviana, de la devoción que existe en estos pueblos”. Precisamente “esa devoción fue lo que me enamoró de la Chiquitanía, que preserva sus tradiciones, música y su profunda fe hasta hoy”, declaró Raczko.
Según el realizador, la cinta retrata desde los preparativos de las fiestas por parte de los abuelos hasta las misas, procesiones, imágenes y templos. “La idea era crear un ambiente marcado por la música y por la escasez de diálogos. Pero lo más importante es que todo es narrado por los propios protagonistas, los taitas, caciques, mamitas, abuelos y yarituses”. Para el argentino, “este encuentro ha sido muy productivo. Me he permitido intercambiar conocimientos, enriquecerme”.
El documental
Trilogía • El documental estrenado forma parte de una trilogía junto con San Ignacio de Moxos, el tesoro del Gran Paitití y Casa de Dios y Puerta del Cielo, que relatan las tradiciones heredadas de los pueblos jesuíticos y mantenidas tras su expulsión en 1767.
Tiempo • Un año y medio de rodaje, cinco viajes a la Chiquitanía, casi tres meses de edición y doce mil dólares se han invertido en los tres filmes.