En este momento es el mineral que más aporta al país, el 49 por ciento de las exportaciones le corresponde. Tiene un creciente mercado por el boom en China e India. Varias minas se reactivaron por sus buenos precios, pero San Cristóbal será lo fuerte.
No todo lo que brilla es oro, también puede ser zinc. Así lo demuestran los datos de las exportaciones mineras que el año pasado batieron todos los récords con más de 1.000 millones de dólares. Entre ellas, el zinc brilla con luz propia pues registra crecimientos superiores al 20 por ciento. El 2005, por ejemplo, sobre un total de 616,3 millones de dólares de exportación, el 37 por ciento fue para este mineral. Para el 2006, sobre un total de 1.150 millones de dólares de exportaciones, el zinc ocupó el 49 por ciento con 566 millones de dólares vendidos.
Los precios también ayudan, pues hace apenas dos años la cotización de la libra fina de este mineral bordeaba los 0,55 dólares; el último registro para abril del 2007 fue de 1,58 dólares por libra fina.
“En este momento, el zinc es el que más está aportando al país y tiene un gran futuro por sus cualidades, la demanda que se está generando y porque, como Bolivia, tenemos capacidad para responder”, dijo el presidente de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), Hugo Miranda.
Y así es, hay un mercado creciente y Bolivia tiene recursos. La demanda se genera, según explicó el experto en minería Óscar Zelaya, en el boom económico que viven potencias como China e India, entre otras naciones que registran crecimientos cercanos al 10 por ciento y que, de una u otra forma, repercuten en el bolsillo de la gente. “Es decir, estos países no sólo tienen gran cantidad de habitantes, ahora también tienen una buena economía, lo que les permite acceder y adquirir cada vez más bienes tanto de consumo como de capital, y es ahí donde el zinc tiene un gran mercado”, dijo. Además, estas potencias pasan también por un gran crecimiento de su industria y de la construcción, lo que a su vez demanda más metales.
En general, en el mercado mundial son cuatro los metales que subieron su demanda, explicó Zelaya, el acero, el aluminio, el cobre y en el cuatro lugar estaría el zinc.
“Es muy requerido para los aceros galvanizados, es un buen protector contra la corrosión. También como parte de algunas aleaciones en la industria”, señaló.
Las propiedades del zinc son múltiples, pero hoy en día la construcción y la industria tecnológica son sus principales mercados.
Y cuánto podrán durar esta gran demanda y estos buenos precios. Según Zelaya, todo dependerá de la economía en las potencias nombradas. “Es decir, si China e India siguen creciendo como hasta ahora, pues será bueno”. No obstante, según los analistas internacionales, ambas naciones comenzarán a moderar este año su crecimiento, es decir, estarán por debajo del 10 por ciento, esto significaría que la demanda de minerales también se estabilizaría, pero de ninguna manera se produciría un colapso.
“Lo más probable es que los precios se estabilicen, pero seguirán en los niveles actuales (altos) unos dos años más”, dijo Zelaya.
Miranda es más optimista y considera que el mercado del zinc será a partir de ahora más estable “y por un buen tiempo”.
“Desde hace dos años que los precios están en constante ascenso, y por los datos que tenemos van a seguir esta tendencia. Para este año esperamos que las exportaciones de zinc sean el 55 por ciento de nuestras exportaciones”, señaló.
Si bien el zinc destaca hoy, este auge de los minerales ya va por su tercer o cuarto año y Bolivia no ha podido sacar el mejor provecho, sobre todo en el caso del oro.
¿Pasará lo mismo con el zinc? Tanto Mirando como Zelaya consideran que no, que en este campo el país “sí podrá responder a la demanda del mercado”.
“Tenemos la participación de minas que ya están en operación, otras que han estado produciendo, que se cerraron un tiempo, pero ahora se han abierto de nuevo y se adaptaron al proceso que estamos viviendo”, señaló Zelaya.
Según Miranda, la minería nacional está respondiendo a las nuevas exigencias del mercado, y así será en adelante. “Se han reactivado varias minas. Por los buenos precios, muchos complejos han vuelto y desde la Comibol también estamos dando fuerza a nuevas producciones, por ejemplo en la mina Matilde, donde tenemos grandes reservas de complejos”.
Más del 80 por ciento de la producción de zinc, que viene en complejos con plomo y plata, está en manos de la minería mediana, el resto lo entregan las cooperativas.
El principal productor es Sinchi Wayra, que tiene operaciones en Oruro y Potosí. Pero sin lugar a dudas que el aporte mayor vendrá por el lado del gran proyecto San Cristóbal, que tendrá capacidad de mover 40 mil toneladas de mineral por día, gran parte será, con seguridad, zinc. Este proyecto tiene programado entrar en operaciones el segundo semestre de este año, por lo que se espera que las exportaciones tanto para este año como para los próximos registren un crecimiento aún mayor, “incalculable por ahora”, señaló Miranda.
La galvanización y las aleaciones le dan al zinc su potencial
El consumo
Potencial • El 75% del zinc se consume bajo su forma metálica y el 25% se emplea bajo las formas de óxido o de sulfuro de zinc.
El óxido (ZnO) es utilizado en la fabricación de pinturas, plásticos, tintas, textiles, cosméticos, jabones y productos farmacéuticos. El sulfuro se utiliza en la confección de cuadrantes luminosos, pantallas de televisores y pinturas.
Las aplicaciones
Galvanización • Es un procedimiento de recubrimiento de metales ferrosos con un baño de zinc fundido, se usa en la industria y la tecnología. La galvanización tiene como principal objetivo evitar la corrosión. Esta actividad representa el 48% del consumo de zinc en el mundo. Los productos que se galvanizan con frecuencia son el acero en láminas, tubos, hilos y los cables metálicos.
Más usos
Aleaciones • El latón (llamado también cobre amarillo) es la aleación más conocida del zinc. Tiene entre 55 y 90% de cobre, siendo el resto de zinc. La producción de latón representa el segundo mercado para el zinc. Las proporciones de la mezcla varían y se pueden agregar otros elementos como el níquel o el estaño. Los productos finales se usan en la industria.
La construcción
Productos • Las piezas fabricadas en zinc, y en particular las chapas onduladas galvanizadas, son utilizadas en arquitectura para la construcción. Este material tiene una duración de más de cincuenta años. El zinc también se utiliza para la fabricación de clavijas, que representan elementos importantes de la estructura, pues son piezas de gran soporte.
Automotriz
Seguridad • Este sector representa alrededor del 40% del mercado de piezas galvanizadas. En la actualidad, aproximadamente nueve de cada diez coches en circulación contienen una o varias piezas galvanizadas, lo que representa, en promedio, 15 kilos de zinc por vehículo.
Debido a sus características intrínsecas, las baterías de zinc son más eficaces que los otros sistemas.
La tecnología
Pilas • En la industria de la informática, el zinc se emplea más en los nuevos tipos de pilas que han reemplazado a las de mercurio: las baterías “zinc-aire” que, además de mejorar las capacidades de autonomía de los aparatos en los que son integradas, son más respetuosas del medio ambiente. Son recicladas. En electrodomésticos está en refrigeradoras o los lavaplatos.
Puntos de vista
“Llegaremos a los primeros lugares en el mundo en la producción de zinc”
HUGO MIRANDA. Presidente de la Comibol
Desde hace un tiempo, especialmente desde el año 2005, hemos visto un alto crecimiento de ciertos minerales, entre ellos está el zinc. Para el 2007 tenemos proyecciones de un crecimiento aún mayor, estimamos que el 55 por ciento del total de nuestras exportaciones será de zinc. En este momento, éste es el mineral que más está aportando al país. Esto nos está mostrando que este mineral está tomando un repunte y un liderazgo en las exportaciones nacionales, y esto es bueno para los bolivianos. Desde el momento en que han comenzado a subir las cotizaciones, muchos yacimientos que en el pasado estaban cerrados o abandonados se han vuelto a abrir. Desde la Comibol estamos apoyando este proceso y consideramos que vamos a tener en verdad crecimientos importantes en la producción. Esto es bueno, porque así también tendremos más empleos y podremos avanzar en la reactivación completa de este sector. Mejor aún, San Cristóbal, que tiene los yacimientos más grandes, tiene programado comenzar sus operaciones en esta gestión y será un elemento fundamental en el crecimiento de las explotaciones mineras. Pronto a nivel mundial estaremos en los primeros lugares de producción, en un puesto muy importante en el ranking de producción y exportación de zinc.
“Este es el momento para hacer nuevas inversiones, sino el futuro es incierto”
Óscar Zelaya. Experto en minería
El futuro de la minería en este momento es incierto, todo va a depender de las medidas que vaya a tomar este Gobierno en esta etapa tan especial para este gran sector. A los países vecinos está entrando mucha inversión y aquí estaríamos casi con las inversiones paralizadas, descontando aquellas que ya tenemos hace tiempo, no hay nuevas. Los anuncios de cambios en la legislación, incrementos en los impuestos, posibles nacionalizaciones, todo este tipo de mensajes que se están dando a la comunidad minera internacional hacen que a Bolivia se la ponga en espera hasta ver qué pasa. Pero esta espera puede ser para Bolivia muy peligrosa, porque ahora es el momento de captar inversiones, mientras estemos en espera no se puede esperar un gran futuro para el sector. Seguimos apostando por una minería pequeña que no tiene mucho futuro. Los precios de los minerale son cíclicos, y cuando estén bajos los que van a vencer son los que tengan tecnología, eficiencia y sean competitivos, en este sentido es que preocupa el futuro de la minería. Si bien nos llamamos un país minero, con potencialidad, pues no sabemos aprovechar, porque para ello se necesita inversión. Mucho se habla de una nueva política minera, pero sólo se habla y lo único que estamos haciendo es confundir a la comunidad minera.