Excepciones en el mundo. Sólo en cuatro de 33 países el derecho a voto es a los 16 años. En cada caso existe un justificativo.
Estrategia de voto. El voto a los 16 podría ser una estrategia de Evo Morales para perpetuarse en el poder, advierte un especialista.
Jóvenes idealistas. A los 16 años los jóvenes son idealistas y fáciles de manipular, porque todavía no han logrado la plena madurez.
Reformas a la educación. Para aprobar el voto debería considerarse reformar la currícula de la educación e incluir otras materias.
El voto a los 18 años es un referente mundial y se sustenta en el grado de madurez que alcanzan los seres humanos a esa edad. En América, como en el resto del mundo, predomina ese referente y, según especialistas consultados por La Razón, sería irresponsable bajar a 16 años la edad de votación, porque a esa edad los jóvenes son fácilmente influenciables y aún se encuentran en proceso de formación.
La Razón logró los datos de 33 países de Sudamérica, Centroamérica, el Caribe, Norteamérica y parte de Europa, y evidenció que el voto a los 16 años sólo se ejerce en cuatro pases: Cuba, Nicaragua, Brasil y Guyana. En cada caso existe un argumento especial.
El constitucionalista Carlos Alarcón explicó que en Cuba la disposición no es constitucional y sólo rige en su norma electoral. Dijo que éste es un ejemplo de países totalitarios donde hay intereses por perpetuarse en el poder, lo que hace que se ponga especial atención en la juventud.
En Nicaragua, explicó que sus razones responden fundamentalmente a su historia ligada a la guerrilla. En el caso de Guyana, es un país que se independizó del Reino Unido en 1966 y el 70% de su población está entre 14 y 65 años.
Brasil aprobó el voto voluntario para las personas entre 16 y 18 años y mayores de 70 años. Sólo es obligatorio para los mayores de 18 años y menores de 70.
El 1 de marzo, en Cochabamba, el presidente Evo Morales puso el tema en debate al pedir que los asambleístas aprueben en el texto de la nueva Constitución el voto a los 16 años. “No sólo para votar sino también para ser elegidos y asumir responsabilidades de Estado”, complementó el jueves en un acto en Caracollo.
Las juventudes masistas hicieron suya la demanda y plantearon esta exigencia a la Asamblea Constituyente. El asambleísta Carlos Romero (MAS) aseguró que la norma será aprobada. El argumento: ampliar los niveles de participación ciudadana en el Estado.
Según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), al 2008 la población entre 16 y 17 años llegará a aproximadamente 431.666 personas, que podrían sumarse al actual padrón electoral, que para la elección de asambleístas el 2006 sumaba 3.717.376 inscritos.
“Incorporar a este segmento en el padrón tiene la finalidad de reemplazar a los electores que están en desacuerdo con la continuidad de Evo Morales, y que son fundamentalmente de las clases medias”, opinó Alarcón.
Reiteró que ésta es una tendencia de gobiernos totalitarios que “de manera manipuladora revalorizan el concepto de revolución para que los jóvenes respondan a un proyecto”. Según el sociólogo David Mendoza, proponer el voto y elegibilidad a los 16 años es “totalmente electoralista, de entrampamiento político para mantener su base electoral”. El sicólogo Guillermo Socia añadió que “es una irresponsabilidad, porque son un grupo vulnerable y manipulable que a esa edad es muy idealista y podría ser fácil de conquistar por estrategas electorales”.
Morales justificó su propuesta argumentando que son las organizaciones de jóvenes las que piden su incorporación. La Razón conversó con el ejecutivo de la Confederación de Estudiantes de Secundaria, Israel Lobera, quien informó que la posición de los estudiantes está dividida en seis federaciones que apoyan la medida y cuatro que la rechazan.
Incluso en el último Congreso Infantil, que anualmente se instala en el Palacio Legislativo, los jóvenes discreparon sobre la conveniencia de votar a los 16.
“No sólo deben tener derecho al voto, también a ser elegidos”. Evo Morales