El Gobierno ya no considera necesario volver a negociar en conjunto con los prefectos, debido al resultado de sus gabinetes regionales, que tras su realización en Beni y Pando provocaron que los propios prefectos soliciten encuentros individuales.
“No será necesario”, respondió el viceministro de Coordinación con Movimientos Sociales, Sacha Llorenti, cuando La Razón le consultó si habrá un encuentro con los prefectos que el fin de semana denunciaron que el Poder Ejecutivo bloquea el desarrollo regional. Justificó su respuesta destacando el éxito de los gabinetes regionales, que despertaron el interés de las autoridades locales por reuniones individuales.
El primero en solicitar una fue el prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas. Lo hizo el último viernes y el Gobierno anunció que lo atendería, aunque aún no hay fecha.
A esta línea se sumó el prefecto de La Paz, José Luis Paredes, quien invitó al presidente Evo Morales a programar una sesión regional con su gabinete en La Paz. “Yo lo he invitado y ellos han aceptado. No se ha definido la fecha, podría ser el viernes o el lunes”, señaló Paredes, tras explicar que su motivación fue su interés por el desarrollo paceño.
El viceministro de Descentralización, Fabián Jaksic, anunció que en la próxima reunión de gabinete se establecerá el nuevo cronograma de las sesiones regionales y, en consecuencia, las fechas para los encuentros con las autoridades de La Paz y Santa Cruz.
Para los prefectos de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, y del Beni, Ernesto Suárez, la estrategia de Morales es dividir a los prefectos para debilitarlos.
Para Suárez, los gabinetes regionales “son una farsa”, mientras que para Reyes Villa el Presidente “está viajando a las regiones a dividirlos bajo la lógica de confrontación”. Por ello, señaló que, a diferencia de sus colegas de La Paz y Santa Cruz, él no invitará al Presidente ni a su gabinete a una reunión local.