El escaso control policial en las trancas, el consumo de bebidas alcohólicas por parte de los conductores y la imprudencia de algunos pasajeros fueron algunas de las causas que provocaron el accidente de una flota de la empresa El Dorado que el jueves mató a 34 personas, entre ellas 13 niños y dejó heridas a 20.
Existe polémica por conocer cuál de los conductores, ambos fallecidos, Jaime Daza o Marcelo Tarifa, conducía el vehículo. En el registro de salida de Santa Cruz, ninguno de los dos estampó su firma, sino Adelio Aruquipa, quien llegó hasta medio camino.
El ayudante Óscar Pedraza, herido por fractura expuesta de fémur y ayudante del bus, habría dicho el jueves que Tarifa estaba al mando del bus, mientras que ayer señaló que Daza era quien conducía. “Jaime Daza conducía, yo estaba durmiendo debajo de las gradas, entonces cuando yo lo vi más allá, estaba cabeceando, le hice levantar y ya nos habíamos estado pasando la curva en la que nos entramos´, dijo ayer desde su cama en el hospital. Personal de la clínica donde se encuentra internado señaló, ayer, que se debe poner en duda las declaraciones de Pedraza hechas el jueves, ya que ese día se encontraba bajo los efectos de fuertes sedantes para el dolor.
Según la información proporcionada por los pasajeros que sobrevivieron al siniestro, uno de los dos conductores que manejaba el bus, a la altura del Chapare, ya en el departamento de Cochabamba, olía a alcohol y cabeceaba de sueño. Pero, éste no fue denunciado, ni detenido por los efectivos de la Policía que trabajaban en las ocho trancas que hay desde la ciudad de Santa Cruz. El director de la Unidad Operativa de Tránsito, coronel Luis Butrón, aseguró que una de las pasajeras sabía del estado inconveniente del chofer y no hizo las denuncias respectivas a la Policía acantonada a la largo de la vía de más de 400 kilómetros.
Asimismo, informó que la Policía investiga a la empresa que protagonizó el accidente porque ni siquiera tenía las listas de pasajeros y de conductores en regla. Los pasajeros descargan la culpa en la Policía, mientras que la institución verde olivo advierte que los mismos usuarios de las flotas no se preocupan por su propia seguridad.
Como en La Paz, algunos choferes admiten que consumen alcohol y mascan coca para manejar, ello según dijeron, ´es parte de su costumbre y de su cultura´. Redacción Cochabamba
Se mejorarán los controles
El viceministro de Seguridad Ciudadana, Marcos Farfán, dijo que en cuanto termine el conflicto de Yacuiba, se reunirán las autoridades correspondientes para establecer políticas generales para un mayor control.
“Se tiene las medidas estrictas en las trancas, en las terminales, pero no es suficiente porque siempre los choferes se las arreglan para eludir el control de las autoridades. Se hacen pruebas de alcoholemia, pero cómo se puede controlar si el chofer aparece como ayudante o el chofer que manejará la segunda parte del trayecto no se somete a la prueba”, señaló Farfán.
Acusó a las empresas dueñas de las flotas porque “son las primeras responsables del problema y a ellas se les va a aplicar todas las sanciones que establece la ley. La Superintendencia de Transportes informó que pidió reportes a las instituciones pertinentes, para emitir sanciones.