El presidente Evo Morales rechazó ayer la posibilidad de otorgar un bono anual de Bs 5.000 a los discapacitados, mientras este sector anunció que radicalizará su protesta, ahora sustentada con una huelga de hambre en la puerta del Defensor del Pueblo.
Morales dijo ayer, en Pando, que el pedido del sector de discapacitados es exagerado y argumentó que si el Gobierno accedería al pedido se invertiría $us 600 millones y no habría dinero para las áreas de educación y salud.
Por su parte, el presidente de la Confederación Boliviana de la Persona con Discapacidad (Cobopdi), Jaime Estívaris, aseguró que el monto presupuestado por el Jefe de Estado es muy elevado y “nosotros estamos pidiendo algo justo que nos servirá para vivir”, aunque no dio una cifra. Explicó que su sector “está dispuesto a negociar el monto del bono que pide al Gobierno, si éste muestra predisposición”.
Sobre el mismo tema, la secretaria de Cobopdi, Flora Siñani, aseguró que el pedido de Bs 5 mil anual que se le hace al Gobierno “es un monto mínimo ya que se estaría ganando casi Bs 400 al mes, menor a un salario básico”.
Siñani aseguró que las medidas se radicalizarán hasta conseguir el bono de Bs 5 mil o lograr algún acuerdo con el Gobierno que satisfaga las necesidades de su sector. “Seguiremos durmiendo en la calle y en otros departamentos tomarán otras medidas para que el bono sea realidad”.