Petrobras admitió ayer la "posibilidad de cancelar un aumento de precio para una parte del gas" que importa desde Bolivia, informó ayer el diario O Estado de Sao Paulo en su edición electrónica.
Según el diario brasileño, las retaliaciones son en respuesta a la decisión del Ejecutivo boliviano de expropiar el flujo de caja de las refinerías de Petrobras.
En febrero, “Petrobras aceptó la inclusión de una cláusula adicional al contrato original (llamado GSA), en el cual se acordaba el pago por el gas rico. El cambio del contrato daría a YPFB una renta adicional de $us 100 millones al año”, indica O Estado. Añade que “ese contrato aún no ha entrado en vigor, porque no fue protocolizado por Bolivia”. También informa que la reunión para discutir la concesión de beneficios tarifarios a Bolivia para facilitar la entrada de productos bolivianos al país fue cancelada. La misma suerte corrió un crédito para que agricultores bolivianos compren tractores subsidiados de Brasil.