El presidente de Bolivia Evo Morales ratificó esta mañana a dos ministros censurados anoche del por la mayoría derechista del Senado por el caso que involucra a su ex asesor peruano de prensa, acusado de terrorismo por la justicia de su país.
Los ministros de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca, y de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, entregaron sus cartas de renuncia, como estipula la Constitución en estos casos, pero Morales las rechazó, como se esperaba.
El Senado, dominado por la oposición de derecha, "puede censurar a todos los ministros, nadie va a ser alejado del gabinete", anunció Morales.
Morales desoyó varias veces en el último años las mociones de censura del Senado a sus ministros, entre los cuales el de Hidrocarburos, Andrés Soliz, y del Gobierno (Interior), Alicia Muñoz, actualmente alejados del gabinete por otras razones.
La censura de los senadores -muchos de ellos vinculados a anteriores gobiernos sospechados de corrupción y malos manejos contra el Estado- intentan "perjudicar este proceso de cambio" de recuperación de los recursos naturales, dijo Morales en un discurso en la casa de Gobierno.
"Esta censura es como una condecoración, un premio por del buen trabajo, por la transparencia" de los ministros, y con esa actitud pareciera que "quisieran asustarnos, amedrentarnos intimidarnos", sostuvo el gobernante de izquierda.
En ausencia del oficialismo, la mayoría derechista del Senado censuró a los ministros de Relaciones Exteriores y de la Presidencia por no haber tomado acción en el caso del periodista peruano Walter Chávez, requerido por una instancia de la justicia de su país.
Chávez goza del estatuto de refugiado político en Bolivia desde marzo de 1992 y ha negado terminantemente los cargos que le imputa la justicia de su país de pertenecer al MRTA y de haber participado en una extorsión en Lima en 1990.
El periodista peruano, que se refugió en Bolivia en la década de 1990, fue hasta febrero asesor de prensa de Morales y desempeñó también funciones políticas en el partido oficialista, el Movimiento Al Socialismo (MAS). AFP