El desarrollo desigual es una causal, según Codepo MIGRACIÓN • El Director del Consejo de Población afirma que el éxodo de la gente se da por el desarrollo del eje troncal, frente al resto del país.
MUNICIPIO EXPULSOR • Esta es una toma de Tipuani, la Alcaldía con el índice más alto de migración en el departamento de La Paz, con -39,45%.
El desequilibrio en la instauración de políticas de desarrollo económico entre el área rural y urbano es una de las principales causas del incremento de migración interna que los municipios del país sufren, sostiene René Pereira, director del Consejo de Población para el Desarollo Sostenible (Codepo).
“Las políticas bolivianas del desarrollo se han concentrado en las áreas urbanas y específicamente en el área central La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, pero esas políticas no han tenido efecto importante en las áreas rurales, entonces el desarrollo que se imprime en el país (Bolivia) es desigual”, declaró Pereira.
Explicó que aunque La Paz sea uno de los departamentos con mayor cantidad de municipios expulsores, también es, junto a las ciudades de Cochabamba y Santa Cruz una de las más receptoras, por el movimiento económico que generan, ya que las políticas son creadas para implementarlas en grandes ciudades.
“Las políticas son creadas pensando en las grandes ciudades por eso en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz se han creado las regiones metropolitanas que se van urbanizando. Por ejemplo La Paz se extiende hacia El Alto o Achocalla porque hay un rebalse de la población”. dijo.
Pereira explicó que a principios del siglo pasado Bolivia tenía una tasa de ruralidad de 82% en cambio el 2001 bajó hasta el 38%. Casi un tercio vive en el campo en cambio en las ciudad hay un comportamiento ascendente y en este momento hay un 62% de población urbana, agregó.
La pobreza es otro de los factores fundamentales para la migración interna del país. Según Pereira nueve de cada 10 pobladores del área rural viven en extrema pobreza, por eso es que optan por salir de sus municipios y asentarse en las grandes ciudades. Entonces los números cambian y el resultado es que siete de cada 10 pobladores del área rural ahora viven en las ciudades.
Puntos de vista
“Ha habido una migración alarmante”
Luis Gonzalo Moreno, alcalde de Camiri (expulsor), Santa Cruz.
“La migración en Camiri ha afectado en la tasa de decrecimiento poblacional, en las estadísticas del INE, y eso ha sido por la falta de generación de trabajo; digamos por la inactividad petrolera, esa es una de las razones por las que no hay trabajo. Además que en el sector del agro, debido a la sequía, la gente migra a las ciudades y, como sabemos muchos, se han ido a España. Aquí la gente que se queda, vive del salario de los jubilados, maestros o militares. Los jubilados que reciben su renta son los que a veces mantienen a la familia entera. El 60% de la población son personas de 20 años para abajo. Los jóvenes que están aquí dependen de los mayores. Ha habido una migración alarmante”.
“Queremos que la gente retorne”
Límber Arroyo, alcalde del municipio de Pazña (expulsor), Oruro.
“Hay un fenómeno en el municipio de Pazña, tiene una población heterogénea. Hay población indígena, hay pueblos mineros y hay un sector urbano porque son rentistas. La mayor parte de nuestra población es de la tercera edad. Mientras había minería había población, pero ahora recién se está abriendo y estoy seguro de que va a mejorar. Según nosotros, nuestra población no está bajando mucho. Mucha gente está volviendo para empezar a hacer un proyecto de la represa. Según el censo del 2001, la población no está bajando mucho, sabemos que se ha ido mucha gente, pero con los nuevos proyectos queremos que la gente retorne. Estamos apuntando al tema productivo y agropecuario; el proyecto va a mejorar las condiciones de vida de la población”.
“Los efectos son desastrosos”
Alejandro García, alcalde del municipio de Yotala, Chuquisaca.
“Los efectos de la migración en el municipio son desastrosos, porque han abandonado sus sembradíos, las tierras, han ido dejando a sus parientes y familiares, incluso a sus esposos y a sus hijos. La mayoría de las personas que se van son jóvenes desde los 20 años hasta los 35, algunos se van a Argentina. Por otro lado, se van al Chapare (Cochabamba), Santa Cruz y a Chuquisaca. En cuanto a ingresos de la participación popular de acuerdo al censo del INE del 2001, no hemos perdido nada, pero sí mucha población, ha mermado y por ende la mano de obra hace falta para las fuentes de trabajo. Falta mano de obra y varios proyectos no podemos encarar, no podemos efectuar. Hemos comprobado que es por falta de agua que se han ido”.
“Hay consecuencias en desuniones familiares”
José Roca, alcalde del municipio de Reyes (expulsor), Beni.
“Uno de los efectos que está causando la migración es que los pueblos estén cada vez más vacíos. Hay menos gente, menos mano de obra en el pueblo y por ende las consecuencias que trae colateralmente son siempre las desuniones familiares, los niños y los muchachos que se crían sin sus padres y sus madres y, sobre todo, esa tristeza de no ver a la gente de su pueblo. Pero le doy la otra parte de la moneda, la gente que migra está trayendo réditos económicos a las personas que siguen aquí. Algunos desde otras ciudades y otros de España o Estados Unidos; lo bueno es que la gente se va ahorrando y ahora invierte aquí. Hay más de 20 casas en construcción de gente que se ha ido y que está haciendo su casa en nuestro pueblo”.
“Ya no retornan al municipio”
Andrés jamilio, alcalde del municipio de Colquiri (expulsor), La Paz.
“Nosotros tenemos mucho que hacer porque las condiciones que tenemos de vivir no son las mejores. En los siete años que he estado de Alcalde he tratado de dar agua potable y luz a los domicilios, pero la falta de producción por la migración ha afectado mucho al municipio. Lo que más nos falta es la parte de la educación, casas superiores de estudios, universidades, eso es lo que nos falta. Cuando la población migra, sobre todo los jóvenes, ya no retornan al municipio. Cuando salen a las ciudades, se van a estudiar a diferentes carreras de las universidades, sobre todo de Oruro; se quedan ahí nomás, después ya no retornan. Algunos vuelven, no son todos, ese es nuestro mayor problema”.
“La producción ha caído mucho”
Juan Mamani, alcalde del municipio de Comanche (expulsor), La Paz.
“La migración se debe ahora, sobre todo, a los efectos de los desastres naturales, porque la producción ha caído mucho. Por eso la población ha empezado a migrar nuevamente, pese a que anteriormente había asentamiento en las comunidades, pero sobre todo es eso. También está el tema del empleo y el desempleo. Nuestros recursos naturales se han acabado y algunos están en manos de privados y es difícil para nosotros entrar a una propiedad privada para generar o crear empleos como municipalidad. Estamos haciendo proyectos para canalizar proyectos de inversión productiva, mejorar el sistema de agua potable y electrificación rural, para ver si con esos proyectos se puede quedar la gente, sobre todo los jóvenes”.
“Están pidiendo limosna”
Juan taquichiri, alcalde del municipio de Llallagua (expulsor), Potosí.
“La migración tiene un efecto negativo, porque hay mucha gente que, por el fenómeno El Niño, está saliendo del área rural y lo está abandonando. Estamos trabajando con la Prefectura para que haya colaboración para crear fuentes de trabajo. Hay que retener a las personas que van a las ciudades de La Paz y Cochabamba y están deambulando por ahí, están pidiendo limosna. Es un aspecto negativo no sólo para mi municipio, sino para todo el norte de Potosí. En su mayoría, los jóvenes son los que más migran al Chapare y al oriente. Después de la cosecha la gente mayor se va a la ciudad de La Paz. A los ancianitos, a veces, sus hijos los abandonan, estonces ellos buscan sustento pidiendo limosna. Ojalá que la gente vuelva y se quede”.
“El municipio no recauda recursos”
Riden hurtado, alcalde del municipio Bella Flor (receptor), Pando.
“En el municipio de Bella Flor no hay problema, la gente que vive en mi municipio, algunos “chapacos”, han llegado y han ingresado a la comunidad y trabajan con los que vivían ahí. El municipio no recauda recursos propios, porque no hay de dónde generar esos impuestos. En la urbanización, nosotros somos gobiernos recaudadores. Lo que a nosotros nos preocupa es que cuando ingresa gente a nuestra comunidad o migran personas y están respaldadas, el gobierno municipal debe dar de acuerdo a lo que solicita la comunidad, según la producción. Se doblan las salidas del municipio, generan más gastos, el municipio no tiene ingresos de los migrantes, no hay un proyecto productivo que genere, todo es comunitario, es más gasto”.