En su informe ante la Comisión de Desarrollo Económico de la Cámara Baja, el presidente interino de YPFB, Guillermo Aruquipa, reveló ayer algunos métodos que utilizan los contrabandistas para sacar GLP y gasolinas (premium y especial) producidas en Bolivia a otros países de la región.
Aruquipa indicó que este problema, junto a la especulación y el mercado negro, provocan la escasez de combustibles en los diferentes departamentos de Bolivia.
Explicó, por ejemplo, que en las zonas fronterizas con el Perú, como Puerto Acosta, existen varios almacenes, donde los camiones distribuidores de GLP dejan las garrafas del energético en grandes cantidades, las mismas que no corresponden a la demanda de estas regiones.
"Esto quiere decir que estas garrafas de GLP (combustible subvencionado) son destinadas al contrabando hacia el Perú, donde tienen mayor precio".
También indicó que en las regiones fronterizas con el Brasil sucede lo mismo, pero con las gasolinas que produce el país.
Citó como ejemplo que en Puerto Suárez se abrió un gran número de estaciones de servicio (gasolineras), que no se justifican por la poca demanda de combustibles en esta región.
“Esto también es destinado al contrabando hacia el Brasil”, sostuvo y agregó que en estas gasolineras hacen fila incluso vehículos viejos que ya no funcionan, y que son arrastrados por otros con el propósito de llenar sus tanques con mayores volúmenes de combustible.
Además, el presidente de YPFB denunció que los vehículos hacen fila incluso hasta 20 veces para recibir más gasolina.
Sostuvo que esta realidad se da debido a que las normas del país no prohíben ni limitan la construcción de estaciones de servicio. Indicó que cuando la Súper les niega la licencia, se inician juicios contra la entidad reguladora.
En este marco, expresó que el país necesita de un estudio que mida el consumo o la demanda real que existe en el mercado interno, para de esa forma poder controlar esta irregularidad.