La propiedad de los recursos provoca división en el MAS Los indígenas piden que la nueva Carta Magna les otorgue la propiedad de los recursos naturales renovables. La dirigencia masista se opone al proyecto.
REUNIÓN • Los masistas terminaron su encuentro sin Evo Morales, luego de toda una jornada de espera.
Las diferencias sobre la propiedad de los recursos naturales renovables impidió ayer que los masistas terminen de elaborar su proyecto de nueva Constitución. El texto no fue debatido en el pleno, pues durante todo el día los asambleístas esperaron que llegue el presidente de la República y jefe del MAS, Evo Morales, quien al final no asistió.
El vicepresidente de la Asamblea Constituyente, Roberto Aguilar (MAS), explicó que “existen puntos que todavía están en debate con ellos (los pueblos indígenas) y esos temas serán tratados la próxima semana, pero esta vez en Sucre”.
La propuesta de los indígenas que son parte del Pacto de Unidad (base indígena-campesina del MAS) plantea que “la propiedad de la tierra y de los recursos naturales renovables corresponda a los indígenas, y en el caso de los recursos no renovables, cuando tengan que ser explotados en sus tierras, pues tiene que haber una consulta vinculante”, explicó el constituyente Carlos Romero.
Entretanto, la bancada del MAS plantea que “la propiedad de los recursos naturales renovables y no renovables debe ser de los bolivianos, la administración debe corresponder al Estado y que haya un reconocimiento a las tierras indígenas para el aprovechamiento de los recursos renovables”, acotó Romero, miembro de la Comisión de Tierra y Territorio en la Asamblea.
Los presidentes y vicepresidentes de las comisiones constituyentes se reunieron desde el pasado jueves en la Casa Campestre de Cochabamba, para contrastar con las organizaciones sociales afines al MAS las bases del proyecto de Constitución que se elabora en la Asamblea.
De las cinco organizaciones que conforman el Pacto de Unidad: colonizadores, cocaleros, Federación de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa, Confederación de Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob) y Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Kollasuyo (Conamak), estas dos últimas son las que exigen que el Estado les reconozca la propiedad de los recurso renovables.
Esas cinco organizaciones son la base orgánica del MAS y por ello las decisiones que se tomen en la Asamblea deben ser consultadas con esos sectores.
Según Aguilar, el avance más importante de ese encuentro es la sistematización del trabajo que realizaron las 21 comisiones y la elaboración de un borrador de Constitución que cuenta con unos 200 artículos y 15 títulos y que mañana será presentado al pleno de la bancada masista.
La base de la propuesta constitucional del MAS está en el “carácter del Estado unitario, de lo plurinacional y comunitario, con un pleno reconocimiento de las nacionalidades, su incorporación plena dentro del marco institucional, técnico, jurídico, la autonomía en cuatro niveles”, acotó el constituyente Aguilar.
“Es decir que la nueva Constitución reconocerá a los pueblos indígenas con una estructura institucionalizada en el Estado con su autonomía, la elección de sus autoridades por usos y costumbres, la justicia comunitaria”.
Mientras tanto, en la Constituyente los plazos ya empiezan a apretar a los asambleístas. Este miércoles, las comisiones deberían entregar sus informes. Aguilar dijo que “es probable que se produzca una ampliación del plazo (de entrega de informes)”. En todo caso, esto será analizado este martes en una reunión con los presidentes de las comisiones y los jefes de bancada.
Los 4 niveles de autonomía se ratificaron
Los asambleístas y organizaciones sociales del Movimiento al Socialismo (MAS) ratificaron ayer que plantearán cuatro niveles de autonomías: departamental, regional, municipal e indígena, en su proyecto de texto constitucional.
Luego de tres días de análisis y debate, acordaron que las autonomías departamentales no están en discusión y que éstas se aplicarán de manera inmediata cuando se apruebe la nueva Constitución, explicó Saúl Ávalos (MAS), presidente de la Comisión de Autonomías de la Asamblea Constituyente.
También se acordó que todos los niveles de autonomías “tendrán su propio gobierno, tanto ejecutivo como deliberativo, con igual jerarquía todos, que se relacionan directamente con el Gobierno Nacional”.
Para evitar conflictos posteriores entre los nuevos gobiernos autonómicos, se determinó que en la nueva Constitución se defina claramente sus competencias, atribuciones y funciones, que después se regularán en detalle con una ley.