El Gobierno, a través de su equipo técnico y jurídico, prepara un decreto supremo que incluirá medidas severas para combatir al mercado negro y el contrabando del gas licuado de petróleo (GLP) y otros combustibles, como diesel oil y gasolina.
Así lo hizo conocer ayer el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Guillermo Aruquipa, tras la reunión de la comisión interinstitucional, conformada por las entidades energéticas del Estado, Fuerzas Armadas, Policía, Aduana Nacional y Ministerio Público, que busca evitar la escasez de GLP en este invierno.
"Ya no habrá más mercado negro, contrabando de GLP, gasolinas y diesel", enfatizó el ejecutivo de la estatal petrolera.
Con el nuevo decreto, las tiendas, almacenes y mercados de abasto estarán prohibidas de vender este producto. Tampoco se permitirá más conversión de vehículos a GLP y las distribuidoras que sean sorprendidas desviando el combustible serán sancionadas con multas o con la revocatoria de sus licencias de funcionamiento, entre otras, explicó Guillermo Aruquipa.
El decreto supremo, además, establecerá formas de control de partes de recepción de las distribuidoras, así como las ventas a través de la facturación.
La norma es redactada con carácter de urgencia para iniciar operativos de control en las fronteras y en todo el territorio nacional, tanto en el transporte como en la comercialización, buscando suprimir así el mercado negro de combustibles.
Una vez concluida su redacción, Aruquipa dijo que la misma será presentada al Ministerio de Hidrocarburos. Adelantó que los operativos comenzarán la próxima semana. Reveló, asimismo, que "entre el 15 y 20 por ciento de los carburantes que se asignan al mercado interno estarían en el mercado negro y contrabando".
La nueva norma saldrá de la conjunción de tres decretos (28865, 28380 y 28778), que ya establecen controles y sanciones al contrabando de diesel, gasolina y gas licuado de petróleo.