Los cívicos tarijeños se movilizaron ayer tras el rumor de una supuesta estrategia política para controlar los réditos petroleros del departamento de Tarija a partir de una lógica centralista impulsada aparentemente por el Gobierno. Además, marcharon por la autonomía.
El presidente del Comité Cívico de Tarija, Reynaldo Bayard,
dijo que las regalías hidrocarburíferas que percibe la región costaron sangre y aseguró que ningún gobierno tiene el derecho de tocar este beneficio. Por esta razón, los cívicos defenderán estos beneficios "con sangre".
Las supuestas voces contrarias a la región, a la que hicieron referencia ayer los cívicos chapacos sin identificarlas, estarían intentando despojar a esa región de sus ingresos, tanto por las regalías del 11 por ciento y el 4 por ciento del Impuesto Directo a los Hidrocarburos.
El propio vicepresidente Álvaro García Linera se encargó de aclarar —durante la efeméride departamental (15 de abril)— que no hay esa intencionalidad en el Poder Ejecutivo.
Pese a esa aclaración, Bayard señaló que las regalías, la unidad territorial del departamento y la autonomía no se negocian.
Constituyentes tarijeñas de la bancada del MAS desmintieron ayer al Comité Cívico de ese departamento, el cual se declaró en emergencia ante el aparente intento de desconocer la institución de las autonomías departamentales en la nueva Constitución Política del Estado.
En conferencia de prensa, las asambleístas María del Rosario Ricaldi, Nilda Copa y Magda Calvimontes, todas pertenecientes al oficialismo, afirmaron que la Comisión Autonomía de la Asamblea viene trabajando en dos informes que fueron presentados a su conocimiento. Ricaldi afirmó que la información sobre el trabajo de la comisión había sido “distorsionada en Tarija”. ANF