El Ejecutivo sospecha de las distribuidoras de frontera GLP • Cada una de las dos distribuidoras de gas licuado de petróleo en el Desaguadero recibe algo más de seis mil garrafas semanales en La Paz.
DESAGUADERO PERUANO • La población fronteriza se abastece del GLP producido en el país. En el lado peruano, la garrafa del energético cuesta de 18 a 20 soles, lo que equivale a unos Bs 50.
El Gobierno sospecha que las distribuidoras de Gas Licuado de Petróleo (GLP) reciben muchas más garrafas de las que realmente demandan las poblaciones fronterizas con el Perú. Las autoridades energéticas presumen que hay un desvío de garrafas que va a parar al sur peruano.
El presidente de YPFB, Guillermo Aruquipa, se refirió a estas empresas con mucha desconfianza, razón por la que anunció que el nuevo decreto supremo de control de venta de hidrocarburos incluirá duras sanciones para quienes desvíen las garrafas.
En Desaguadero existen dos plantas distribuidoras, Axel Gas e Internacional, y en el pueblo vecino de Guaqui, a 15 minutos de la primera, hay otra de nombre Tata Santiago. Según sus funcionarios, cada una recibe algo más de seis mil garrafas a la semana de la empresa Repsol Gas. Las mismas son distribuidas entre los consumidores de las distintas comunidades de esa región.
La duda, que nace en los pobladores de Guaqui, donde La Razón también hizo una visita, es que si en este pueblo existe una sola planta distribuidora para repartir el GLP en las localidades de Tiwanaku y Machaca, además de las de Guaqui, por qué existen dos en Desaguadero, que sólo atiende a ese pueblo, cuya población es menor a la de las otras tres localidades. Aunque no todos los pobladores de Desaguadero confirman lo mismo, los funcionarios de las dos distribuidoras señalaron que distribuyen el GLP con el control de la Policía, de autoridades municipales y mallkus en la plaza principal del pueblo, y con una lista realizada por la junta de vecinos.
En cambio, en Guaqui, el administrador de la distribuidora, Rivelino Limachi, explicó que la distribución la realiza en sus camiones, recorriendo las casi 50 localidades que atiende entre las poblaciones de Guaqui, Tiwanaku y Machaca. Antes, esta distribuidora repartía a tiendas de las diferentes comunidades, para que la gente pueda adquirir las garrafas de gas licuado de forma más rápida. Sin embargo, y según cuentan las propietarias de las tiendas, gente de Desaguadero compraba la mayor parte del GLP para comercializarlo en Perú.
Limachi explicó que ahora les prohibieron la distribución a tiendas o minoristas y adelantó que a partir de la próxima semana se repartirá las garrafas con el control de la Policía y de las autoridades municipales.