Los magistrados, jueces y abogados de Bolivia comenzaron hoy una inédita huelga contra los ataques del presidente del país, Evo Morales, a quien acusan de menoscabar la independencia de los poderes y pretender un "régimen totalitario".
El decano de la Corte Suprema, Jaime Ampuero, declaró esta mañana al canal de televisión ATB que, "lamentablemente, el Poder Judicial ha llegado a la extrema medida de declarar un paro de 24 horas, el primero y el único en la historia de la justicia, en defensa de la independencia del poder judicial".
La huelga, respaldada por el Colegio Nacional de Abogados, paralizó completamente las nueve cortes de distrito, la Corte Suprema, el Tribunal Constitucional, el Consejo de la Judicatura y el Tribunal Agrario.
La Fiscalía General, que tiene una organización autónoma, no se plegó al cese de actividades, ni tampoco los funcionarios encargados de labores administrativas y judiciales menores en las cortes de distrito.
Durante las últimas semanas, Morales ha lanzado frecuentes ataques a los magistrados, afirmando que son un "poder perjudicial", el más corrupto del país, que sólo benefician a los ricos con sus fallos, o que favorecen a las empresas en contra del interés del Estado.
Para los magistrados, lo más grave ha sido la reciente decisión de una comisión de la Cámara de Diputados controlada por el partido de Morales, el Movimiento al Socialismo (MAS), de ordenar la detención de cuatro de los cinco miembros del Tribunal Constitucional (TC).
Esa orden, que los magistrados afectados calificaron de ilegal, fue dictada por diputados oficialistas para obligarlos a declarar para abrir un juicio que demandó Morales.
El mandatario acusa al TC de emitir un fallo "político" cuando cesó a cuatro magistrados de la Corte Suprema que Morales designó por decreto en diciembre, y por perjudicar, según dice, el enjuiciamiento del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-1997 y 2002-2003).
El decano de la Corte Suprema insistió en que las denuncias del mandatario son "calumniosas" y calificó el juicio de los miembros del TC de "intromisión del Poder Ejecutivo para amedrentar a uno de los órganos de Poder Judicial".
La magistrada Rosario Canedo, a su vez, rechazó las acusaciones de Morales de corrupción en el Poder Judicial y de que solo beneficia a los ricos en sus fallos.
"Yo quisiera preguntarle si cuando se le hizo justicia, cuando lo restituyeron al Parlamento Nacional, fue uno de los corruptores que pagó", le reclamó Canedo, en alusión a un fallo judicial que devolvió a Morales el escaño de diputado luego de ser expulsado del Congreso en 2002.
El residente Morales ha criticado la huelga con el argumento de que causará perjuicios a miles de litigantes, lo cual niegan los jueces y magistrados, y anunció que a los huelguistas no se les pagará por este día no trabajado. EFE