El 80% de la droga elaborada en Bolivia se destina a Brasil El gobierno de Lula está alerta Una autoridad dijo que el narcotráfico podría ser motivo de un futuro conflicto diplomático.
INTEGRANTES DEL PCC • La foto es de febrero del 2001. Miembros del Primer Comando de la Capital posan para la fotografía. El PCC organizó un motín en 29 cárceles de Sao Paulo.
Santa Cruz, el sitio clave De este departamento sale la droga hacia diferentes países como Brasil, Argentina, Paraguay y Europa.
Las incautaciones El 2005, la FELCN incautó 46 toneladas de droga. Sólo en lo que va del año, se confiscó al menos 266 toneladas.
La Policía El jefe de Inteligencia de Brasil afirma que el aumento de los cultivos de coca está relacionado con lo que ocurre en ese país.
El 80 por ciento de la droga producida por cárteles bolivianos es enviada a Brasil, informaron fuentes diplomáticas de ese país, cuyo Gobierno está a muy poco de reclamar a Bolivia por el incremento del narcotráfico.
El principal comprador de la cocaína boliviana es el Primer Comando de la Capital (PCC), la organización criminal más grande de Brasil que tiene control del mercado de la droga en Río de Janeiro y Sao Paulo. La Razón se enteró, en Santa Cruz, de que dos miembros del PCC viven y operan en el país.
El martes 5 de junio, este diario conversó con un funcionario brasileño, quien —autorizado por su Gobierno— reveló que uno de los miembros del PCC llegó a Bolivia y luego se fue hasta el estado de Mato Grosso. El alias de éste es Cabezinha. “Hay grandes mafias que se encargan de distribuir cocaína y reexportarla hacia Europa. Tienen conexiones”, aseguró.
El funcionario dijo que la ganancia de los narcos está en la reexportación. Tiene cifras que muestran que “más o menos importan (de Bolivia) lo equivalente a 200 millones de dólares al año, de cocaína y pasta base, y reexportan hacia Europa ganando como un billón de dólares”.
Hace una semana, en la localidad Pedro Juan Caballero (Asunción-Paraguay) fue capturado Edmar Dos Rei de Almeida, un hombre de la cúpula del PCC, acusado de traficar unos 200 kilos de cocaína y toneladas de marihuana al mes hacia las favelas de Sao Paulo y Río de Janeiro, informó el director de la Secretaría Nacional Antidrogas de Paraguay, Hugo Casto Ibarra, según reportó la agencia EFE.
Casto Ibarra añadió que el brasileño es el dueño de una carga de 174 kilos encontrada dentro de una avioneta secuestrada, el 30 de mayo, en Paraná, Brasil. El cargamento fue enviado desde Bolivia, informó el diario ABC Digital, de Asunción. Una buena parte de la cocaína boliviana tiene como destino final Brasil, desde donde ingresan, sobre todo por 10 pasos fronterizos, ácidos, carbonato de sodio, acetona, éter y autos robados que son canjeados con droga, dijo en entrevista con la AP el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico de Bolivia (FELCN), coronel René Sanabria.
El viernes, la FELCN entregó a La Razón un informe en el que revela que la incautación de droga se disparó desde el 2005.
Por ejemplo, ese año, la FELCN confiscó 46 toneladas de droga, mientras que el 2006 fueron 139 y en lo que va del 2007 la cifra se duplicó a 266 toneladas.
Algo similar pasó en Brasil. El funcionario consultado dijo que el ingreso de cocaína a ese país “se ha más que triplicado desde el 2005 hasta ahora. Un dato de la Policía Federal del Brasil señala que de enero a marzo del 2007 se secuestró una tonelada y media de cocaína. Esa cifra equivale a toda la droga decomisada el 2006”.
Esa es una de las causas por las que el Gobierno del país vecino asegura que el tema del narcotráfico es de mucha preocupación e incluso “podría generar un conflicto diplomático entre ambos países”. Recordó que hubo tensiones en temas energéticos y otros y “me imagino que no es fácil agregar un tema más, tan negativo y tan difícil”.
El funcionario del Gobierno brasileño señaló que coincidía con la opinión del embajador de EEUU, Philip Goldberg, respecto a que más cultivos de coca representan mayor narcotráfico.
La política actual del gobierno del presidente de Bolivia, Evo Morales, es permitir mayores cultivos de la hoja de coca para su industrialización y luchar contra el narcotráfico. En marzo, el embajador Goldberg advirtió a Bolivia sobre la política de industrialización de la coca que generará repercusiones internacionales pasando las fronteras.
El funcionario brasileño aclaró que actualmente están viviendo un momento de transición, pues los países del Mercosur tenían la percepción de que el narcotráfico involucraba sólo a EEUU y que ése era un problema marginal de los países vecinos. A EEUU llega la droga colombiana y sólo el uno y dos por ciento de la boliviana. Pero, es a países como Chile, Argentina, Brasil y Paraguay adonde llega la droga peruana y boliviana.
“La decisión del Gobierno boliviano de permitir la ampliación para 20.000 hectáreas de coca en términos de cultivos legales... de cierta manera viene contribuyendo para eso (del aumento del tráfico), indicó a la AP el jefe de Inteligencia brasileño, Marcio Paulo Buzanelli, desde Brasilia.
En Santa Cruz, el fiscal antinarcóticos, Emerson Figueroa, dijo que investiga la presencia de organizaciones internacionales. Hace 15 días se halló un megalaboratorio de cristalización de cocaína.
Narcotráfico
El PCC nació en las cárceles y es el más temible
El Primer Comando de la Capital (PCC) de Sao Paulo, Brasil, es la organización criminal más grande y temible de ese país. Su nacimiento se debió a la defensa de los derechos de los presos de las cárceles brasileñas.
Esta organización también es conocida como 15.3.3. Esos números representan las letras que ocupan en el alfabeto portugués (PCC). Su emblema es un símbolo chino, el ying-yang por el equilibrio entre el negro y el blanco.
Actualmente, el PCC es considerado uno de los grupos criminales más poderosos del Brasil e incluso se afirma que la organización tiene más poder financiero y de fuego que el Comando Vermelho que domina Río de Janeiro.
El PCC nació en 1993, en el anexo denominado Piranhao, de la Casa de Custodia de Taubaté (a 130 km de Sao Paulo).
En febrero del 2001, los internos de diversas unidades penitenciarias de Sao Paulo se amotinaron reclamando por el traslado de un grupo de presos. El PCC organizó esa protesta que dejó más de 10 muertos.
En octubre del 2006, el diputado Paulo Pimenta denunció que el PCC se estaba expandiendo a países sudamericanos como Colombia, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Argentina. La agencia AFP informó que Pimenta aseveró que “el PCC adopta una estrategia en la que armas y drogas funcionan como moneda, lo que permite la realización de negocios con delincuentes de los países vecinos de Brasil”.
Se informó que el PCC tendría nexos con bolivianos y colombianos en Santa Cruz, Bolivia, para proveerse de droga.