Casos • Dos fiscales antinarcóticos dicen que ahora pocos bolivianos caen en aeropuertos.
Aprehendidos
2005 • En Santa Cruz se detuvieron a 1.117 personas, en La Paz fueron 1.395 y en Cochabamba, 1.149.
2006 • La FELCN de Santa Cruz aprehendió a 1.238 personas. En Cochabamba fueron 1.042 y en La Paz, 1.482.
2007 • Entre enero y mayo se detuvieron a 652 personas en Santa Cruz y a 667 en La Paz.
Las fiscales antinarcóticos de Santa Cruz, Fanny Alfaro y María Rivero, coincidieron en que desde abril se presenta otro fenómeno en el aeropuerto internacional de Viru Viru. Ahora salen menos bolivianos con droga, pero caen más ciudadanos extranjeros.
El fenómeno se podría explicar debido a que desde el 1 de abril, la Unión Europea anunció que el ingreso para bolivianos sólo es permitido con visa.
Actualmente, relataron ambas fiscales (sobre varios casos atendidos), los narcotraficantes contratan a españoles o personas que viven en Europa para que viajen a Bolivia. Una vez en el país esperan y cargan la droga en sus cuerpos o en diferentes objetos para trasladarla hasta Europa.
Alfaro comentó que los que fueron detectados en aeropuertos indicaron que los narcotraficantes les pagaron los boletos de ida y vuelta, el hotel y los alimentos.
A los tragones, mulas o camellos, que son las personas que transportan droga en cápsulas de látex dentro de sus cuerpos, los preparan varios días hasta que se acostumbren a la carga.
Una fuente que conoce de cerca ese movimiento contó que los narcos les hacen tragar, en más de una ocasión, hasta 100 zanahorias de 10 por cinco centímetros de ancho. Ese sería el tamaño promedio de las cápsulas.
Los tragones, por lo general, suelen consumir entre 70 y 80 cápsulas de látex con droga, cada una tiene un gramo de cocaína.
Por cápsula consumida suelen recibir unos 50 dólares. Antes de abril, a los bolivianos les ofrecían el pasaje de ida gratis y mil dólares de anticipo. Una vez en Europa, los esperaban, los trasladaban a hoteles o alojamientos y les completaban el dinero.
La abogada Elizabeth Urízar defendió a varios tragones que fueron capturados en el aeropuerto de Viru Viru. Contó que la mayoría es gente de escasos recursos que aceptan el trabajo por desesperación. “Hay casos en los que no tienen ni para pagar los honorarios”. Aseguró que ya no caen tantos bolivianos.