Los presidentes de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú firmaron hoy la Declaración de Tarija, que destaca la necesidad de profundizar la integración regional, fortalecer la democracia, defender la naturaleza, combatir el cambio climático y respetar los derechos de los migrantes.
En 18 apartes sin mayores novedades, ni acuerdos concretos para desarrollar las metas propuestas, también hay declaraciones de buenas intenciones para combatir la corrupción y el narcotráfico, redistribuir los recursos, aumentar la participación de los indígenas y mejorar el nivel de vida de los pueblos andinos.
Los dos puntos más importantes del documento, y también de la XVII cumbre de la Comunidad Andina (CAN), saludan acuerdos ya conseguidos previamente: la apertura de negociaciones con la Unión Europea (UE) y el regreso de Chile al grupo, como país asociado.
Podría considerarse novedad la petición a las autoridades del fútbol suramericano para que rechacen el veto de la FIFA a los partidos internacionales a más de 2.500 metros sobre el nivel del mar, porque no es tema frecuente en reuniones presidenciales, pero en realidad estaba anunciado desde hace semanas.
En el documento, los mandatarios reiteran la necesidad de "desarrollar y profundizar el proceso de integración (...) tomando en cuenta en forma más efectiva las visiones y enfoques de los países miembros, con el objeto de buscar una unidad en la diversidad al servicio del vivir bien de los pueblos y la armonía con la naturaleza".
"Reiteramos como uno de los objetivos de la Comunidad Andina el fortalecimiento de la democracia en la región", agrega el documento.
Se "recuerda" a la comunidad internacional "el histórico aporte de los migrantes, sin importar su condición migratoria, en las esferas laboral, económica y cultural en las sociedades de acogida", y se "resalta" la persistencia de "barreras restrictivas" a los mismos.
Los presidentes insisten "en la necesidad de consolidar la integración comercial" y consideran indispensable que los beneficios de ese intercambio "sean acompañados de políticas sociales y medidas que promuevan una distribución equitativa".
Sobre la apertura de negociaciones con la UE, que Bolivia bloqueó a fines de mayo y luego aceptó ante amenazas en Perú y Colombia de abandonar la CAN, el texto se limita a consignar que "es un paso fundamental para las relaciones birregionales".
Los gobernantes expresan además su "beneplácito" por el regreso de Chile y por la presencia de su presidenta, Michelle Bachelet, en la cumbre celebrada en la ciudad boliviana de Tarija, que se redujo de dos a un solo día porque tres de los cinco asistentes no habían llegado el miércoles a la hora prevista para la inauguración.
Chile ingresa como país "asociado", no como miembro pleno, categoría que también tiene en el Mercosur, bloque formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, y al cual está en proceso de adhesión plena Venezuela.
La Declaración de Tarija ratifica también la importancia de "la protección del medioambiente y el uso sostenible de la biodiversidad, el agua y la reducción de los efectos del cambio climático".
En el documento los presidentes se solidarizan con las víctimas de fenómenos climáticos en la región, como la ola de frío de las zonas andinas del sur de Perú y las inundaciones en el oriente boliviano, y piden a la comunidad internacional ayuda para ellas.
El último párrafo "reitera" la voluntad de los andinos de "desarrollar la diversificación de fuentes de energía, precautelando el medioambiente y la seguridad alimentaria de los pueblos".
El uso frecuente de verbos como reiterar, ratificar, insistir y recordar pone de relieve lo ya anunciado por diplomáticos antes de la cumbre: que la Declaración de Tarija no tendría novedades. Tarija, EFE