Real, campeón en cancha y en mesa El plantel lila jugará la Copa Libertadores del 2008. Anoche, en Sucre, el conjunto potosino volvió a dar la vuelta olímpica.
En 29 años de Liga Profesional y en toda la historia del fútbol nacional, por primera vez un equipo potosino dio la vuelta olímpica como campeón boliviano, de manera oficial.
El festejo fue variado en diversos puntos de Bolivia, desde el júbilo de los jugadores en Sucre, hasta la algarabía de la afición en Potosí y también en Cochabamba.
“Potosí, Potosí, Potosí” fue el grito que se escuchó ayer por la tarde (cerca de las 18.00) en los predios de la Universidad Tomás Frías, cuando se supo que el fallo del Tribunal Superior de Penas imponía una multa económica y no implicaba restarle unidades.
Resultó que justo cuando se conoció el fallo, en las cercanías de la universidad, en las calles Cívica y Serrudo, los universitarios autonomistas y los disidentes se agredían mutuamente por una disputa política, pero cuando vieron que a pocos metros un grupo de hinchas de Real comenzó a celebrar la decisión en Cochabamba, parte de ellos se unió al festejo.
“Fue una situación muy rara, porque al enterarse de que Real era el campeón nacional, muchos se tranquilizaron, pues fue una jornada muy tensa por los problemas de la 'U'”, comentó el periodista potosino Guido Tórrez.
Por la noche, luego de que concluyó el partido, el festejo prosiguió porque centenares de hinchas se concentraron en la plaza 10 de Noviembre, donde se instaló una pantalla gigante en la que se observó el lance que se disputó en la capital de la República.
“El Tribunal Superior de Penas hizo justicia al aplicar correctamente la ley y darle credibilidad al fútbol nacional”, explicó el abogado Roberto Bohorquez.
Debido a que gran parte de la afición celebró hasta la madrugada, esta mañana se declarará tolerancia laboral para recibir a los jugadores.
En tanto, en Sucre la pasión por Real quedó demostrada mucho antes del partido, cuando cerca de 2.000 mineros potosinos marcharon en la Capital por una demanda política, pero al mismo tiempo vivaron al plantel potosino.
La fiesta cobró mucha más fuerza durante el lance ya que el equipo tuvo un gran recibimiento al ingresar al campo de juego, en medio de una mezcla de papel picado y la explosión de petardos.
“Fue una verdadera fiesta en la que muchos de los chuquisaqueños se asociaron. Los potosinos coparon el 80 por ciento del público presente”, dijo a una radio local, Angelo Pórcel, dirigente potosino.
Al final del encuentro, los futbolistas se reunieron en el centro del campo de juego, hicieron una ronda y comenzaron a celebrar.
El dirigente Róger Bello entregó el trofeo al plantel y destacó que “se trata de un digno campeón que logró el primer lugar”.
Los jugadores dieron la vuelta olímpica, se subieron al travesaño y mantearon al director técnico Mauricio Soria y al presidente del club, Samuel Blanco.