El fin de semana, efectivos militares del Regimiento Lanza de Guaqui y del Control Operativo Aduanero (COA) iniciaron la vigilancia en la ruta que va hacia Perú por Desaguadero para evitar el contrabando de combustibles.
Un reportero gráfico de este medio constató ayer que ambas fuerzas ejercen control en la tranca de Guaqui. Además, instalaron un puesto entre esta población y Desaguadero, en la frontera boliviana con Perú.
Según explicaron los efectivos, el fin de semana, lo mínimo que se incautó fueron cinco garrafas con Gas Licuado de Petróleo (GLP) por persona. Relataron que incluso una señora lloró porque le decomisaron 10 garrafas.
Militares y personal del COA notaron que los camiones de viaje salen con los tanques llenos de diesel. Indicaron que cuando se consulta a los choferes sobre ello, los conductores alegan que prefieren no comprar el combustible en el Perú porque es más caro.
Ayer las incautaciones fueron mínimas, puesto que corrió la voz sobre los controles y los contrabandistas empezaron a emplear caminos alternos a la ruta principal para llevar GLP y diesel al Perú por la vía ilegal.
El control en Desaguadero es el usual, puesto que los pobladores están susceptibles a la presencia de más militares o gente del COA. Ambas fuerzas tienen órdenes de evitar enfrentamientos.