A los dos años, los pequeños ya pueden controlar sus esfínteres. Los padres deben motivarlos con estímulos.
A medida que el bebé va creciendo, los padres se muestran inquietos por enseñarle de todo; las primeras palabras, los primeros pasos y, lo más importante, a sentarse en el bacín, obligándolo a dejar el pañal.
Sin embargo, la sicopedagoga Susana Corvalán indica que no hay que forzar al pequeño a dejar el pañal, pues lo hará cuando se sienta preparado.
´Esa actitud que demandan los padres nace en la sociedad, pues se ponen en una competencia basada en la velocidad para los logros de los hijos, como el hecho de dejar el pañal. Pero, lo importante es que los pequeños estén completamente maduros para actuar a favor de esas exigencias´.
Al respecto, la especialista cuestiona a los padres: ¿por qué minimizan las señales de sus hijos cuando no están preparados para dejar el pañal? y ¿por qué creen que si siguen con pañales a los dos años, tienen problemas? ´En general, los niños dejan el pañal cerca a esa edad, pero eso depende del desarrollo biológico del infante. Eso sí, por ningún motivo hay que obligarlos´, recalca Corvalán.
En ese sentido, la madurez del pequeño se la evidencia con el control de esfínteres, es decir que, por ejemplo, en la mañana despierta con el pañal seco. En muchos casos se ha visto que a mayor presión para que el niño deje su pañal, más tarda en aceptar ese reto; sin embargo, aquel que no es forzado dejará su pañal más rápido.
Eso no quiere decir que dejen al infante en total libertad, pues tiene que aprender acerca de la higiene, quizás llevándolo al baño para acompañar a sus padres. ´También hay que estimularlo cuando logre esta hazaña´, indica la sicopedagoga.
Edad. Los niños deben dejar el pañal cerca de los dos años, esto depende del grado de desarrollo biológico del infante para controlar los esfínteres.
Competencia. “Los padres quieren que su hijo sea el primero en todo, parece que la sociedad los hace competir, eso presiona al niño´, dice la sicopedagoga Susana Corvalán.
Madurez. Una señal de que el niño está preparado para controlar los esfínteres es cuando despierta en la mañana y el pañal está seco. Eso no significa que no se le incentive.
Paso a paso
Adiós a los pañales
Respetar. Los padres deben respetar el desarrollo y el crecimiento de sus hijos, pues con ello será más fácil que el pequeño madure y controle rápidamente sus esfínteres.
Proceso. Cuando el niño está en la etapa de aprender a sentarse en el bacín o utilizar el inodoro, y se hace ´pipí´ o ´popó´, los padres no deben tomarlo como un fracaso.
Evitar. Si el niño falló en su intento, por ningún motivo los padres deben regañarle, pues el pequeño podría tener un retroceso y se olvidaría de todo lo aprendido.
Amor. ´Es necesario que los padres fortalezcan la relación afectiva en este aprendizaje, es decir que lleven al niño al baño y lo acompañen´, dice la sicopedagoga Susana Corvalán.
Motivación. Cuando el niño logre sentarse en el bacín, los padres deben incentivarlo diciéndole: ¡qué lindo, ese es mi bebé!, argumenta la especialista.