Autoridades y cívicos cruceños recordaron ayer al Gobierno que la autonomía departamental no es negociable sino de aplicación inmediata para la Asamblea Constituyente y anunciaron una marcha de reivindicación de esta demanda para el lunes 2 de julio, cinco días antes de la Cumbre de Movimientos Sociales.
"Es un derecho alcanzado en las urnas, de aplicación inmediata y vinculante, que no se puede negociar. Para nosotros no habrá bloqueos ni medidas de presión que valgan porque nuestra demanda está legitimizada en las urnas", declaró el delegado para las autonomías de la Prefectura de Santa Cruz, Carlos Dabdoub, al comentar sobre las movilizaciones anunciadas en defensa de las autonomías indígenas.
Hizo las declaraciones luego que en la capital oriental, el Comité Cívico pro Santa Cruz decidiera suspender la asamblea de la cruceñidad prevista para hoy, hasta que la Comisión de Autonomías de la Constituyente entregue sus informes finales. En la asamblea se deberían aprobar acciones en defensa de la autonomía departamental.
Según explicó Dabdoub, la propuesta de los departamentos donde ganó el SÍ en el referéndum autonómico no descarta a las autonomías indígenas, pero no acepta ninguna posibilidad de fraccionamiento territorial.
El comité cívico decidió "convocar a una marcha conmemorativa del primer aniversario del referéndum por las autonomías departamentales para el día lunes 2 de julio desde el monumento del Cristo Redentor a la plaza 24 de Septiembre y declarar tolerancia de actividades".
Paralelamente, la asamblea provisional autonómica comenzó a organizar en barrios periféricos de Santa Cruz los denominados "círculos autonómicos" para defender con movilizaciones la demanda cruceña.
Los cívicos también concluyeron que "cualquier acción (de la Asamblea) fuera del 6 de agosto es ilegal, está fuera de la ley y sólo puede ser modificada por el Congreso", según mencionó el presidente cívico, Branko Marinkovic.