El pasado jueves 21 de junio, la Comisión de Autonomías ya debía aprobar los informes por mayoría y minoría a presentar en el plenario del cuerpo deliberante. Todo el día lo pasó discutiendo sobre si era apropiado o no que en el informe por minoría pueda incluirse la propuesta de que la ciudad de Sucre albergue a todos los poderes del Estado.
Los constituyentes no estaban solos. Dentro y fuera del recinto tenían visitantes tanto de la propia Chuquisaca como de representantes de La Paz y el El Alto.
Mientras la minoría reivindicaba que estaba en su pleno derecho de presentar el tema a la plenaria, la mayoría del MAS y sus aliados alertaban que introducir la capitalidad plena era generar la práctica parálisis de la Asamblea. En esa misma semana, los constituyentes paceños habían suscrito el compromiso de que si el tema entraba a discusión en la plenaria, ocurriría el inmediato "repliegue" de los asambleístas del departamento.
También hubo un debate "técnico". La mayoría insistía en que el tema de la capitalidad plena en Sucre no correspondía ser suscrito en un documento de la Comisión, pues su tema son las autonomías y el ordenamiento territorial. Ante esto, la minoría no cedía en su derecho, "como cualquier constituyente" de presentar el tema. Se llegó a un punto en que incluso se pidió enviar una nota a la Directiva de la Asamblea para que "interprete" el reglamento y mandato de la Comisión y dirima si el tema de la capitalidad podía entrar o no.
Ya en la tarde, después de varias horas de espera a algunos constituyentes del MAS, la bancada oficialista decidió retirarse. Todo el trabajo quedó en cero. Cuando Ventana indagó entre los constituyentes, la única certeza era que 'todo lo que está en los documentos vale, menos lo de la capitalidad'.