Argentina se estrena con un festival de goles a EEUU La albiceleste venció ayer por 4-1 a Estados Unidos en su debut en la Copa América. La habilidad de Messi enamoró a Maracaibo.
Messi (izq.) escapa a la marca del estadounidense Conrad. Fue anoche en el estadio José Encarnación “Pachencho” Romero. Leo fue vital en el segundo tiempo en la albiceleste.
La favorita Argentina empezó anoche a todo vapor su campaña para recuperar la Copa América, pero sin lucirse, a pura contundencia ofensiva, al ganarle por 4-1 a un disciplinado pero inexperto Estados Unidos por el Grupo C, disputado en Maracaibo.
El equipo norteamericano le había arrojado un balde de agua fría al candidato a los 9 minutos, cuando el moreno Eddie Johnson marcó de tiro penal la apertura.
Pero en menos de lo que canta un gallo los rioplatenses reaccionaron y Hernán Crespo mostró sus dotes de cañonero implacable al empatar a los 11 minutos.
El delantero del Inter italiano volvió a aparecer como un verdugo, al entrar a la carrera y recibir un milimétrico pase del estratega Juan Román Riquelme para aumentar a los 64 minutos.
El DT argentino Alfio Basile introdujo numerosos cambios, entre ellos el del volante Pablo Aimar, autor de la tercera conquista en rápida arremetida tras un centro de Gabriel Heinze a los 78 minutos.
La cuenta la cerró el recién ingresado Carlos Tevez a los 85 minutos, al escabullirse de sus marcadores y batir al veterano Kasey Keller con remate a ras.
Los argentinos quedaron igualados en puntos con Paraguay en la llave, que entró a paso redoblado en la Copa al golear a Colombia por 5-0 en el preliminar.
La constelación de estrellas que presentaba Argentina quedó congelada en el cielo cuando sorpresivamente Johnson le ganó las espaldas a Gabriel Milito y Roberto Ayala, que marcaban en línea como principiantes, hasta que el defensa del Zaragoza español lo derribó en el área chica.
Johnson, ante el estupor de los aficionados, marcó el tiro penal con un remate rasante, suave, colocado, de calidad técnica, que engañó al portero Roberto Abbondanzieri.
Los argentinos siguieron con la brújula rota durante largos minutos, pese a que Riquelme estaba en su plenitud anímica.
Pero no tuvo armonización con Juan Verón y tampoco encontró la sociedad con Lionel Messi.
La entrada de Pablo Aimar fue un soplo de aire fresco, si es que eso era posible en el infierno del estadio ´Pachencho´ Romero y su gol fue un premio al esfuerzo individual de los albicelestes.
Otro ingreso, el de Carlos Tevez, le puso pimienta al ataque argentino, pero fueron escasos momentos de inspiración, incluso con su gol en rápido avance a la carrera sobre el arco. Basile demostró que tiene un plantel de lujo, con un banco de suplentes envidiable, pero el funcionamiento colectivo dejó mucho que desear ante una escuadra que sólo tuvo en Benny Feilhaber un volante con inteligencia y sentido del juego colectivo. Maracaibo (Venezuela), AFP
Para destacar
Una noche húmeda El 4-1 de Argentina fue la frutilla del postre de una doble jornada jugada ante una bulliciosa multitud de 35.000 almas que colmaron el estadio de Maracaibo, en una noche húmeda y de calor sofocante.
Reaparece Riquelme Los lujos y pases exquisitos de Juan Ramón Riquelme, reciente campeón de la Libertadores con Boca Juniors, aparecieron con intermitencias en un partido abúlico y trabado.