El tiempo del ATPDEA Lo importante es poner toda la capacidad negociadora del país para lograr que en marzo próximo, cuando concluya la actual ampliación del ATPDEA, Bolivia pueda llegar a Estados Unidos con productos que ayuden a la creación de empleo.
El Congreso de Estados Unidos acaba de proponer al Presidente de ese país la ampliación por ocho meses de la vigencia del sistema de liberación arancelaria para los países productores de coca, conocido como ATPDEA.
Empresarios nacionales creen que, dadas las circunstancias, estaríamos ante la última prolongación del acuerdo, incluso porque Colombia y Perú están muy avanzados en la suscripción de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, con alcances incluso mejores que el ATPDEA.
Por lo tanto, parece necesario decir que el Gobierno debería poner todo el empeño posible para lograr, en este poco tiempo, acuerdos definitivos con Estados Unidos, acuerdos que ayuden a los exportadores a acceder al mercado de consumo más grande del planeta, si es posible en condiciones favorables.
Es probable que Estados Unidos tenga diferentes formas de responder a los requerimientos de tratos especiales de los países que le proponen acuerdos comerciales. Todos los países del orbe tienen motivos para pedir el reconocimiento correspondiente a las "asimetrías" en el grado de desarrollo bilateral. Se trata de una potencia económica y política, y por lo tanto todos los demás países tienen frente a ella un menor desarrollo relativo; unos más y otros menos.
El término "asimetrías" fue acuñado hace mucho tiempo y no parece correcto mostrarse como sus inventores. Lo que sí corresponde es pedir a Estados Unidos que sus importaciones desde Bolivia vayan creciendo conforme el país avance en el propósito de librarse de la dependencia de cultivos ilegales de coca. Se trata del argumento que más se maneja y quizá sea el que mejores retribuciones pueda lograr en las negociaciones. Y, por supuesto, habría que esmerarse en reducir las plantaciones de coca.
El Gobierno ha dicho repetidas veces que no aceptará firmar un TLC con Estados Unidos. Lo que se sabe al respecto es que no todos los TLC que firma ese país son iguales. Se llaman Tratado de Libre Comercio, pero en realidad son acuerdos bilaterales llenos de excepciones y enmiendas, como se acaba de observar en el caso del TLC que negocia el Perú. Ningún país del mundo va a firmar un acuerdo de libre competencia con Estados Unidos.
Quizá el nombre del acuerdo no tenga importancia, pero para cualquier país del mundo la posibilidad de acceder al mayor mercado de consumo es una posibilidad cierta de crear empleos y mejorar los ingresos de la gente.
En la lista de los productos que Estados Unidos podría vender a Bolivia no figuran grandes rubros, debido a la poca capacidad adquisitiva de los bolivianos. Por eso es que sobresale la ropa usada en la lista de los productos importados de ese país.
Pero a cambio de cualquier cosa que pueda vender Estados Unidos, Bolivia debería tener una larga lista de productos para ofrecer, comenzando por los ecológicos. No habría que limitarse a los productos que estaban incluidos en la lista de los que fueron liberados del pago de aranceles por el ATPDEA.
Lo importante es poner toda la capacidad negociadora del país para lograr que en marzo próximo, cuando concluya la actual ampliación del ATPDEA, Bolivia pueda llegar a Estados Unidos con productos que ayuden a la creación de empleo.