Una fractura amenaza a la bancada oficialista en Sucre CRISIS • Un grupo de alrededor de 20 asambleístas descontentos con sus aliados masistas analizan la conformación de un nuevo bloque político.
La crisis interna del MAS en la Asamblea Constituyente llegó hasta el Palacio de Gobierno y se ha vuelto incontrolable. Alrededor de 20 asambleístas aliados del partido oficialista están a punto de crear un bloque independiente al interior de su bancada.
La información fue revelada a La Razón por varias fuentes políticas en Sucre y La Paz y, además, confirmada por el vocero de los constituyentes del MAS, Marco Carrillo, quien admitió la división en el bloque oficialista.
A lo largo de los 11 meses de Asamblea, la bancada mayoritaria atravesó por diversas crisis internas, casi todas fundadas en las diferencias ideológicas existentes entre sus constituyentes, que se identifican en tres grupos no oficializados: los orgánicos, los aliados y los invitados.
Según las fuentes, estas diferencias se ahondaron con la exigencia de los aliados de equilibrar las demandas de todos los sectores sin privilegiar a los indígenas y ahora llegaron al borde de la ruptura por discrepancias en asuntos de fondo en el debate, como las autonomías.
Los cerca de 20 asambleístas disconformes con el accionar oficialista pertenecen a las agrupaciones cochabambinas Cambio Total y Ciudadanos Unidos (CIU), al pandino Movimiento Amazónico de Renovación Democrática (MAR) y a una parte del Movimiento Sin Miedo (MSM). Además, se sumarían invitados en distintos departamentos.
Tres temas planteados por el MAS: las autonomías provinciales, el Estado plurinacional y la propiedad de la tierra para los indígenas, radicalizaron las posiciones de este grupo de aliados e invitados que, según las fuentes, se reunieron en más de una oportunidad para evaluar la posibilidad de conformar un bloque independiente en el oficialismo.
Los aliados e invitados, también conocidos en los pasillos del colegio Junín como "racionales", se quejan constantemente de deslealtad política, acusaciones falsas a sus bases, discriminación, falta de pluralismo y malos tratos. Todo esto minó sus relaciones con los orgánicos.
El vocero masista, Marco Carrillo, admitió ayer que "es cierto que tuvimos problemas; pero, a partir de ahora, la Dirección Nacional del MAS va a buscar los mecanismos más idóneos, transparentes y responsables, creando un marco de confianza".
Dijo que "vamos a sostener reuniones con los constituyentes que son del MAS, pero producto de una alianza. Eso significa que tenemos que mejorar nuestras relaciones, enmendar errores y canalizar un nuevo proceso de relacionamiento entre todos".
El objetivo central del oficialismo es utilizar estos acercamientos en busca de los dos tercios necesarios para aprobar la nueva Constitución. Días atrás, el alto dirigente de la bancada del MAS, Roberto Segovia, adelantó que "vamos a determinar un rol de invitaciones para nuestros aliados, para el MSM, para el CIU y otros compañeros que se están queriendo distanciar".
En La Paz, el MSM, principal aliado del MAS, amenazó con tomar decisiones autónomas en la Asamblea si los masistas no convocaban a una cumbre política para definir los temas centrales en Sucre. La advertencia fue expresada el lunes por el dirigente y diputado del MSM, Javier Zabaleta. Redacción Sucre