La justicia chilena rechazó hoy en primera instancia la solicitud de extradición al Perú de Alberto Fujimori por delitos de violaciones a los derechos humanos y corrupción, con lo que el ex presidente peruano obtuvo su primera victoria procesal en Chile.
La resolución, que sorprendió a los querellantes, fue recibida con satisfacción y alegría por el ex mandatario (1990-2000), quien esperó el dictamen en su casa en el sector de Chicureo, al norte de Santiago, en compañía de su hija Keiko, informó su abogado Gabriel Zaliasnik.
En un extenso fallo, el magistrado Orlando Álvarez respondió a cada una de las acusaciones que efectuó el Estado peruano contra Fujimori, imputado por dos casos de violaciones a los derechos humanos y diez de corrupción por la justicia peruana.
El análisis del juez incluye los casos: Allanamiento, Barrios Altos-La Cantuta, Sótanos SIE y 15 millones (pagos ilegales a su asesor Vladimiro Montesinos).
Además, los casos Pago Sunat-Borobio, Faisal-Aprodev, Tractores chinos y medios de comunicación, Medicinas chinas, Intervención telefónica, Congresistas tránsfugas y Desviación de fondos y Decretos de urgencia para integrar una organización delictiva.
Los argumentos presentados por el magistrado se resumen en que en la mayoría de los cargos a Fujimori no se acredita la participación del imputado, en algunos se aplica la prescripción y en otros los hechos no configuran delito, según la legislación chilena.
"Cabe concluir que no está debidamente demostrado en estos autos la participación de Alberto Fujimori en la calidad que se le ha atribuido en la solicitud de extradición, en todos los delitos comprendidos en dichos doce casos", señaló el juez en el informe.
Agregó que, por todo ello "es posible deducir que no se ha acreditado en esta causa que el requerido hubiere cometido los ilícitos que se le atribuyen".
El fallo generó sorpresa, pues se opone a la recomendación a favor de la extradición entregada el 7 de junio por la Fiscal de la Corte Suprema Mónica Maldonado.
El dictamen de primera instancia se dio a conocer en un clima de confusiones y órdenes contrarias en los tribunales, dos semanas después de que el siempre sorprendente ex mandatario aceptara ser candidato al Senado japonés decisión que en Perú se considera un intento de evadir la justicia.
También coincide con el día en que la Cámara de Diputados chilena analizará y votará la ratificación del Tratado de Libre Comercio entre Chile y Japón, suscrito el 27 de marzo de este año.
El abogado Alfredo Etcheberry, representante del Estado peruano, reconoció que el fallo fue "un balde agua fría", sobre todo a la luz del dictamen de la fiscal Maldonado, que calificó de "contundente y sólido".
"Este es un proceso de tres tiempos. Nosotros ganamos el primero, hemos perdido el segundo y nos queda el más importante", indicó Etcheberry, quien informó que en las próximas horas apelará la resolución de Álvarez.
La resolución de primera instancia será revisada por la Segunda Sala Penal del máximo tribunal, que debe nombrar ahora un relator para que conozca todo el expediente del proceso y después fijará los alegatos, que serán públicos.
Según se informó oficialmente, hasta que el máximo tribunal revise la resolución —lo que se prevé que ocurrirá en las próximas semanas— Fujimori se mantendrá bajo detención domiciliaria en la vivienda que arrienda en el barrio Chicureo.
Etcheberry explicó a los periodistas que si Fujimori es exonerado definitivamente en Chile y vuelve a Perú, allí puede ser juzgado por todos los casos en los que la justicia chilena no concedió la extradición, y si se va a otro país, Lima puede pedir nuevamente su extradición.
Al contrario, si el ex gobernante es enviado a Perú, sólo podrá ser juzgado allá por los delitos por los que se concedió su extradición.
El dictamen a favor de Fujimori generó diversas reacciones en Chile. Santiago, EFE