Los campesinos y ganaderos del Gran Chaco, tras la ruptura del diálogo con la ministra de Desarrollo Rural, Susana Rivero, y autoridades del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), radicalizaron su medida de presión y cercaron la planta donde está la válvula del gasoducto Yacuiba-Río Grande, con la intención de tomarla. El lugar está custodiado por cerca de 30 militares de la Escuela de Cóndores.
El comandante de la Policía Fronteriza, coronel Jaime Reyes, aseguró anoche que los campesinos se retiraron del lugar. “Se han retirado de Pajoso y Ojo del Agua”, agregó el uniformado.
Según Pablo Avilés, dirigente de la Federación de Campesinos del Gran Chaco, la reunión con la comisión de Gobierno se rompió porque “la ministra abandonó la mesa de diálogo” y aseguró que el el Poder Ejecutivo no tiene la intención de atender la demanda de ese sector que se opone al saneamiento de 75 mil hectáreas en favor de las Tierras Comunitarias de Origen (TCO) de los pueblos guaraníes.
La ministra Rivero, al respecto, indicó que fueron cuatro horas de diálogo sin ningún resultado. “En las tierras que se sanearán en favor de los guaraníes, el 80 por ciento está ocupado por propietarios privados, la mayoría grandes ganaderos y otros medianos”, sostuvo.
medidas de presión
Bloqueo • Desde hace 10 días, los campesinos y ganaderos de la provincia Gran Chaco bloquean la ruta Nº 9, a 40 kilómetros de Yacuiba, que comunica con Tarija.
Conflicto • El INRA aprobó la resolución para sanear 75 mil hectáreas de tierra en favor de la TCO Guaraní. Según el Gobierno, el 80 por ciento de esta zona está ocupada por empresarios ganaderos. Los campesinos se oponen a este proceso.
Diálogo • Después de cuatro horas de diálogo en Villamontes, el Ejecutivo y campesinos no llegaron a ningún acuerdo la noche del martes 17.
Intereses • El Gobierno asegura que intereses políticos y económicos de grandes empresarios ganaderos están politizando el conflicto.